16 de septiembre 2009 - 00:00

Esperan baja de tasa para emitir deuda en pesos

Emitir un bono en pesos de corto plazo a tasa fija o con ajuste Badlar. Ésta es la prioridad que tienen en el Ministerio de Economía como primer paso para recuperar el acceso a los mercados voluntarios de deuda.

Pero difícilmente haya alguna colocación en los próximos veinte días: primero deberá pasar la cumbre del G-20 en Pittsburgh, el 24 y el 25 próximos, y luego el resultado de la negociación con el FMI, el 6 de octubre, durante la reunión anual del organismo.

En las últimas dos semanas hubo una serie de emisiones en pesos por parte de compañías y bancos, con un dato revelador. Por primera vez no intervino la ANSES en estas colocaciones, lo que demuestra que reapareció un mercado genuino interesado en comprar títulos en moneda local, que en todos los casos ajustan su rendimiento según la evolución de Badlar (tasa de plazos fijos mayoristas).

«Sería lógico que las empresas cuenten con una referencia (benchmark) del sector público cuando salen a buscar financiamiento y hacia ese objetivo apuntamos», explicaron fuentes del Ministerio de Economía. «La decisión -aclararon- la tomará el ministro Amado Boudou cuando lo considere conveniente. No hay nada concreto por el momento».

La fuerte suba que tuvieron los títulos públicos generó una importante caída de rendimientos. Sin embargo, aún hace falta que el proceso continúe para que el retorno a los mercados no se efectúe a tasas excesivas. Un Boden 2012, por ejemplo, que es uno de los títulos más cortos en dólares, rinde el 15%. Y el Bocan 2014, que acaba de ser entregado en el canje y ajusta por Badlar, rinde todavía más del 20% anual en pesos.

El plan de Economía es continuar dando pasos en las próximas semanas que avalen el «relato» que se viene construyendo desde que Boudou asumió en Economía. Esto implica un esfuerzo para que la información divulgada por el INDEC sea más creíble (el 0,8% de agosto ayudó), un acercamiento con el FMI (que debería culminar en una auditoría del organismo a través del artículo IV) y finalmente un arreglo con el Club de París y los «holdouts».

El esquema no difiere demasiado de lo que ya está haciendo la Ciudad de Buenos Aires con la emisión de Letras. Pero se trata de emisiones de cortísimo plazo (arranca en los 42 días), mientras la intención de Economía es hacerlo a plazos que no bajen de los seis meses a un año como mínimo.

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