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Espionaje complica a otro tabloide británico
El programa de investigación Newsnight de la cadena estatal británica entrevistó a un empleado que trabajó en la última década en el Sunday Mirror, quien dijo haber sido testigo de frecuentes pinchazos telefónicos por parte de integrantes de la redacción. Esa fuente indicó que celebridades como la actriz Liz Hurley o el futbolista Rio Ferdinand fueron blancos de escuchas ilegales, y agregó que esa técnica era utilizada «de forma diaria».
Paralelamente, un experiodista del Daily Mirror, James Hipwell, declaró a la prensa australiana que está listo para testificar que periodistas del Daily Mirror solían hackear en los 90 las casillas de mensajes telefónicos de famosos para obtener exclusivas. Hipwell fue condenado a prisión por escribir acerca de compañías en las que tenía acciones.
Tras las acusaciones, Trinity Mirror anunció ayer una revisión de los «controles y procedimientos editoriales», pero dijo que se trata de una medida general, sin vinculación con una denuncia específica.
También informó que sus periodistas trabajan en regla y según los códigos de conducta de la Comisión de Quejas a la Prensa. «Estas denuncias son totalmente sin sustento y nuestra posición es clara: todos nuestros periodistas trabajan dentro de la ley», indicó un portavoz de la empresa.
Por su parte, el conglomerado de medios Daily Mail & General Trust, que edita el Daily Mail y el Mail on Sunday, desmintió haber publicado artículos basados en información obtenida de forma ilegal. «Nuestros periódicos no han publicado artículos basados en mensajes hackeados», declaró Martin Morgan, CEO del grupo. Asimismo, el ejecutivo confirmó que el conglomerado evalúa la posibilidad de lanzar un nuevo dominical para cubrir «el agujero en el mercado» dejado tras el cierre del News of the World.
En tanto, el exprimer ministro laborista Tony Blair afirmó que las escuchas telefónicas del grupo News Corporation, propiedad del empresario australiano Rupert Murdoch, son «despreciables», y confirmó no haber sido blanco de pinchazos telefónicos.
Blair, quien estuvo al frente del Gobierno británico durante muchos de los años en que se realizaron las escuchas y tuvo una excelente relación con el grupo News Corporation, que a través del diario The Sun llamó a votarlo, se negó a comentar si Murdoch debería renunciar al frente de su compañía. «Obviamente lo que pasó en relación con las escuchas fue bastante despreciable», afirmó el expremier.
Blair dijo que es importante que las pesquisas «lleguen al fondo de la cuestión», luego de que el News of the World admitiera haber pinchado los teléfonos de miles de personas, incluidas celebridades, políticos, deportistas, familiares de soldados británicos muertos en Irak y Afganistán, como también víctimas del terrorismo.
Agencias ANSA y EFE, y Ámbito Financiero


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