Estalla guerra entre los lulistas y los dilmistas

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   Brasilia - El nuevo ministro de Cultura de Brasil, Juca Ferreira, asumió ayer el cargo que ocupó entre 2008 y 2010 en medio de la crisis interna que atraviesa el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) y las críticas a su anterior gestión por parte de su sucesora de entonces, Marta Suplicy.

Según la exalcaldesa de San Pablo -una de las fundadoras del partido de izquierda-, durante la gestión de Ferreira al frente de Cultura fueron firmados contratos irregulares por un valor cercano a los 105 millones de reales (unos 40,3 millones de dólares) y se favoreció a determinadas entidades al no realizar licitaciones.

Suplicy, quien fue la primera ministra de Cultura durante el primer Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, entregó ayer al organismo de contralor estatal (CGU) documentos que, asegura, demuestran "irregularidades y desmanes" cometidos por Ferreira durante su primer paso por esa cartera.

La gestión de Ferreira en Cultura también fue cuestionada por el Tribunal de Cuentas de la Unión, que detectó problemas en el uso de recursos y tiene sospechas de sobrefacturación en contratos.

No obstante durante el discurso pronunciado al recibir nuevamente el comando del ministerio, Ferreira elogió su primera gestión.

"Hace doce años iniciamos una jornada que colocó a la cultura en el centro del proyecto de la nación. Las políticas culturales que nacieron con el presidente Lula pasaron a ser reconocidas nacional e internacionalmente", ponderó.

Respecto a las críticas de Suplicy, Ferreira dijo ser "un blanco eventual" de la senadora, quien, a su entender, desea "desde hace tiempo ser candidata" a la presidencia.

Asimismo, dijo que aguarda el veredicto final del CGU sobre las irregularidades, y aseguró que pone "las manos en el fuego" por algunos funcionarios del ministerio que fueron despedidos por Suplicy tras asumir la cartera.

Las críticas de la senadora revelaron la gravedad de la crisis que afecta al PT, que estaría divido entre "lulistas" y "dilmistas". Dicha división data desde antes de que Rousseff fuera proclamada oficialmente como candidata a la reelección, a mediados del año pasado. Antes de que expirara el tiempo para que el partido oficializara su candidatura, tomó forma el movimiento "Volvé, Lula", entre cuyos promotores estaba la senadora Suplicy.

En declaraciones divulgadas el domingo por el diario O Estado de Sao Paulo, Suplicy expuso las divisiones en el seno del partido y sentenció: "El PT cambia o termina".

Según la senadora, Lula "coqueteó con la idea de ser el candidato en las pasadas elecciones de octubre, pero acabó desistiendo por considerar que un enfrentamiento directo con Rousseff derivaría en pérdidas para ambos.

"Lula está afuera, totalmente afuera" del Gobierno, enfatizó la exministra, quien tildó de "enemigo" al actual jefe de Gabinete, Aloizio Mercadante; de "traidor" al presidente del PT, Rui Falcao, y de "cobarde" al partido, por eludir un debate "sobre quién era mejor para el país, aún sabiendo de las limitaciones de Dilma".

Sin descartar la posibilidad de irse del partido del cual fue una de sus principales exponentes, Suplicy confesó que cada vez que abre un diario queda "más espantada con los desmanes" de la corrupción y se pregunta: "¿Es éste el partido que ayudé a crear?".

Agencias DPA y EFE

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