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Estalló en Egipto la violencia entre musulmanes y cristianos
Iglesias coptas en el barrio cairota de Imbaba fueron incendiadas por extremistas islámicos, en el contexto de una nueva irrupción de violencia confesional en Egipto. La presencia militar no lograba ayer sofocar del todo los disturbios.
El sábado a la noche, un grupo de musulmanes intentó asaltar la iglesia de Santa Mina, en el corazón del popular y empobrecido barrio de Imbaba, después de que se rumoreó que dentro del templo mantenían retenida a una cristiana convertida al islam (ver aparte).
Acusación
«Nos dispararon, desde dentro de la iglesia; hay armas escondidas en ésta y en todas las iglesias del país», aseguró un hombre que prefirió no identificarse y que junto con varios cientos de musulmanes armados con hierros y palos insistía en su intención de entrar al templo. Sin embargo, aún no era posible establecer quién había empezado el crudo enfrentamiento y a qué religión pertenecían los muertos, aunque habría víctimas de los dos bandos, indicaron los medios locales.
La tensión era palpable ayer en el ambiente, a pesar de la presencia de dos decenas de vehículos de la Policía y seis tanques blindados del Ejército, que cerraban los accesos al edificio. Incluso en las cercanías del lugar, cinco personas resultaron heridas por otro tiroteo.
En un comunicado emitido a través de su página de Facebook, el Consejo Superior de las Fuerzas Armadas, que gobierna de facto el país hasta las próximas elecciones, afirmó que los 190 detenidos serán trasladados a un tribunal militar superior, donde serán «condenados y castigados de forma ejemplar».
En el texto, la Junta Militar resaltó que «los peligros graves que rodean a Egipto en este período exigen a todas las ramas del pueblo y a los jóvenes de la revolución y las fuerzas nacionales, así como a los líderes religiosos, tanto musulmanes como cristianos, que hagan un frente común contra el intento de romper el tejido de la nación». Asimismo, consideró que «no se puede volver al pasado y que no hay otra meta que alcanzar que la estabilidad y la seguridad», aseveró.
Advertencia
A su turno, el ministro de Justicia, Abdel Aziz al Gindi, advirtió que el Gobierno responderá con «mano de hierro» ante quienes atenten contra la estabilidad. El funcionario agregó que las autoridades aplicarán de inmediato las leyes que penalizan los ataques a lugares donde se ejerce la libertad de culto.
Aunque los choques entre ambos bandos ya eran frecuentes, los coptos estaban resguardados en gran parte por Mubarak, quien incluso llegó a nombrar a varios miembros de esa confesión en importantes cargos del poder. Con las revueltas y la posterior caída del régimen, crecieron los temores por el triunfo de grupos islámicos en las elecciones de mediados de año. La Hermandad Musulmana es una de las agrupaciones islámicas que presentarán candidatos y que cuentan con mayor respaldo popular.
Los musulmanes que protagonizaron el ataque del sábado pertenecen a la corriente de los salafíes, una de las más rigurosas del islam y que cada día gana más terreno en Egipto tras la caída de Mubarak.
La semana pasada protagonizaron una protesta en el centro de la capital por el asesinato del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, a manos estadounidenses, e intentaron llegar a la embajada del país norteamericano.
Además de las víctimas registradas en los choques de la calle Luxor, un grupo de manifestantes musulmanes quemó el sábado a la noche la iglesia de Al Adra, también en Imbaba, donde ayer a la mañana la Policía rodeaba el edificio calcinado.
Víctimas
A comienzos de marzo, en enfrentamientos entre musulmanes y coptos ocurridos en El Cairo murieron 13 personas y unas 100 resultaron heridas. El desencadenante de la violencia en el suburbio de Mokatam fueron protestas por la destrucción de una iglesia en el sur de la capital egipcia. Los cristianos, mayoritariamente coptos, representan el 10% de la población del país, calculada en unos 75 millones de habitantes.
Poco después del incidente en Imbaba, los cristianos coptos marcharon hacia la sede de la televisión estatal en señal de protesta en contra de la violencia. También se dirigieron a la Embajada de Estados Unidos en El Cairo, donde anunciaron que permanecerán allí hasta que el embajador norteamericano hable con ellos sobre lo que consideran «injusticias contra la minoría cristiana».
Agencias EFE, DPA, AFP, Reuters y ANSA


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