8 de abril 2016 - 00:00

Estatales: quieren planta para todos

La oposición en la Cámara de Diputados dio impulso ayer a un proyecto de ley para incorporar a la planta permanente del Estado a todos los trabajadores que tuvieran contratos a plazo en la administración pública hasta el 31 de diciembre pasado. La iniciativa, elaborada por la seccional porteña de la Asociación de Trabajadores del Estado, declara además la inaplicabilidad del despido sin causa en organismos públicos y el derecho de todos los empleados cesanteados en lo que va del año a solicitar su reincorporación.

El proyecto fue presentado por el diputado del Frente para la Victoria Edgardo Depetri (que pertenece a ATE y a la CTA de Hugo Yasky) y ayer mismo recibió adhesiones de legisladores de esa fuerza política, del Frente Renovador y del Bloque Justicialista, así como del socialista Hermes Binner y de Victoria Donda, de Libres del Sur.

Quedó así a las puertas del debate junto con otros dos iniciativas surgidas del sindicalismo y presentadas ante los bloques opositores: la emergencia ocupacional, que prohíbe los despidos y los penaliza con el pago de indemnizaciones agravadas a por lo menos el doble de su valor habitual, y la reformulación integral e inmediata del Impuesto a las Ganancias.

Esta semana el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, confirmó que en lo que va del año el Gobierno anuló más de 10 mil contratos en la administración pública. Sobre este punto, la norma ideada prevé que en caso de ser sancionada, los despedidos hasta ahora podrán reclamar su reincorporación y también la restitución de los salarios caídos.

El secretario general de ATE Capital, Daniel Catalano, valoró la adhesión de legisladores de la oposición y dijo que en los próximos días se buscará ampliar el espectro de respaldos. Entre otros, ayer firmaron Héctor Recalde y Abel Furlán (FPV), Graciela Camaño y Facundo Moyano (FR), Alberto Roberti y Oscar Romero (Justicialista) y el diputado y canillita Omar Plaíni, del monobloque Cultura, Educación y Trabajo, creado por Hugo Moyano.

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