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Estrena Obama a un lenguaraz
Barack Obama pondrá a prueba a partir de hoy, cuando comience la Convención Demócrata en Denver, si fue un acierto nombrar como compañero de fórmula al senador Joe Biden. Este aporta la experiencia -sobre todo, en política internacionalde la que carece el bisoño candidato presidencial, además de una cercanía con las bases sindicales que no es precisamente el fuerte de un Obama a veces demasiado elitista. Pero el riesgo radica en la filosa lengua de Biden y en su propensión a las gaffes, que en el pasado ya le truncaron intentos de llegar a la Casa Blanca. Desde hoy, todos los medios estarán obsesivamente pendientes de cada gesto de la pareja demócrata. De pasar este exigente examen mediático dependerá, en buena medida, que su aventura se corone con éxito en noviembre.
Los preparativos eran ayer frenéticos en el lugar que alojará la Convención Demócrata de
Denver. Todo está pensado para lograr con ella el mayor impacto posible en los medios y
en la opinión pública.
La primera jornada será bien familiar, con una intervención destacada de la esposa de Obama, Michelle, una exitosa abogada de Chicago, y hermanastra del candidato Maya Soetoro-Ng, que hablará de la infancia y las experiencias que forjaron la personalidad del senador por Illinois.
Mañana llegará el plato fuerte con la esperada intervención de la senadora Hillary Clinton, que peleó hasta el final en las primarias y que, pese a que perdió por un escaso margen, ha logrado como consolación que su candidatura se vote en la convención. Se trata de un acto simbólico dirigido a aplacar las protestas de los millones de incondicionales que no se resignan a que sea Obama, y no la ex primera dama, quien encabece la boleta demócrata, si bien sus defensores no descartan protagonizar protestas frente a la convención.
Aunque Clinton ha dado públicamente su apoyo a Obama, los analistas esperan que, cuando tome la palabra, ofrezca un respaldo completo, sin condiciones ni fisuras. Según Scott Adler, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Colorado, sólo así se podrá cerrar la profunda brecha que las primarias han abierto en el Partido Demócrata.
Mañana también hablará Mark Warner, ex gobernador de Virginia y candidato al Senado, quien ha sido elegido como orador principal de la convención, un papel que se suele asignar a algunafigura prometedora dentro del partido.
En 2004, fue el entonces aspirante a senador por Illinois, Barack Obama, quien habló en la convención que se celebró en Boston, con un discurso vibrante sobre las heridas raciales abiertas en Estados Unidos, que lo lanzó a la primera línea de la escena política nacional.
El miércoles, víspera del colofón de la convención, subirán al estrado algunos de los pesos pesados del partido, entre ellos el ex presidente Bill Clinton, además del candidato a la vicepresidencia, Joe Biden, cuya identidad fue una incógnita hasta hace apenas unas horas.
Pero el día grande de la convención será el jueves, cuando Obama pronuncie su esperado discurso de aceptación y sea oficialmente candidato del Partido Demócrata a convertirse en el 44° presidente de los Estados Unidos.
En una iniciativa que no se producía desde 1960, con John F. Kennedy, Obama no pronunciará el discurso en la sede de la convención, sino en un gigantesco estadio de la ciudad, el Invesco Field, donde reunirá a unos 75.000 simpatizantes.
La atención que recibirán el candidato negro y su vice Biden en los próximos días les servirá, esperan los demócratas, para consolidar una ventaja mayor en las encuestas de cara a los comicios de 4 de noviembre. En los últimos días, un sondeo le había dado por primera vez una ventaja de cinco puntos al republicano John McCain.
Sin embargo, una encuesta que publicó ayer «The Washington Post» volvió a dar a Obama una ventaja de seis puntos porcentuales.
Entre los votantes registrados consultados, 49% dijo que sufragará por Obama y 43% por McCain. Un detalle interesante es que 52% de los que se inclinan por el demócrata están «muy entusiasmados» con su candidato, mientras que sólo se siente así 28% de los que votarían por McCain.


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