10 de junio 2009 - 00:00

Estricto protocolo para la foto de Carrió con Binner

La única foto de campaña para la sociedad entre la UCR, la Coalición Cívica y el socialismo: Gerardo Morales, Rubén Giustiniani, Hermes Binner, Antonio Bonfatti, ministro de Gobierno, y Elisa Carrió, ayer en Santa Fe.
La única foto de campaña para la sociedad entre la UCR, la Coalición Cívica y el socialismo: Gerardo Morales, Rubén Giustiniani, Hermes Binner, Antonio Bonfatti, ministro de Gobierno, y Elisa Carrió, ayer en Santa Fe.
Elisa Carrió, Gerardo Morales y Hermes Binner tuvieron ayer su primer, y quizás única, foto de campaña. El encuentro era imprescindible aunque la sintonía entre la jefa de la Coalición Cívica y el gobernador de Santa Fe no será la mejor: los tres conforman las cabezas del Acuerdo Cívico y Social que unió a radicales, socialistas y la Coalición. Pero entre Binner y Carrió hay barreras que parecen insalvables.

La foto finalmente se dio en la Casa Gris de Santa Fe, sede del Gobierno provincial y hubo epílogo de la reunión con apoyo de Morales y Carrió a la candidatura de Rubén Giustiniani para senador, máximo competidor de Carlos Reutemann. Y aunque Giustiniani sí tiene mayor empatía con la dupla que batalla la campaña del Acuerdo Cívico y Social (de hecho tiene una fluida relación con Morales en el Senado) no hubo ayer señales de más compromiso político con el socialismo que las que estrictamente obliga el acuerdo que cerraron los tres partidos para las elecciones, especialmente en Santa Fe.

Durante 45 minutos Carrió y Morales hablaron con el gobernador, junto a Giustiniani, y luego llegó el momento de la foto. Pero no hubo conferencia de prensa conjunta, ni declaraciones de Binner. Es decir, el socialista puso sobre la mesa estrictamente lo necesario para no desairar a Carrió con la que, obviamente, sigue teniendo una fría relación y no sólo porque ambos puedan ser competidores en 2011 por la Presidencia. El santafesino no soporta que Carrió le complique el nivel de relación que mantiene con la Casa Rosada y tampoco que elogie abiertamente a Reutemann al punto de haber deseado una mayor colaboración con el ex corredor para estas elecciones, mientras mantienen una asociación política en la provincia.

Carrió fue luego la encargada de ponerle algo de movimiento al encuentro: «Fue mejor de lo que esperaba», dijo absolutamente aséptica.

Los argumentos de Binner para evitar mostrarse abiertamente con Carrió se basan en cuestiones institucionales, según explican: «El gobernador no puede abrir el palacio para recibir a una opositora porque la oposición se le va a venir encima», se dijo desde el Gobierno santafesino.

Carrió reconoce que tiene diferencias con el gobernador. Por eso ayer en Santa Fe hizo el máximo esfuerzo por apoyar al socialismo: «Apoyamos la excelente gestión del gobernador Binner. Quizás la única razón que exista para especular por nuestra relación es que tenemos estilos diferentes, pero es sólo diferencia de estilos y no de proyectos y de valores». Lo dijo antes de entrar a la reunión y hasta bromeó sobre el carácter reservado del santafesino: «Es que no es fácil convivir con un estilo tan directo y desopilante como el mío, para un hombre tan prudente. Ya asusté a varios maridos».

Pero no pudo contenerse y, sin mencionarlo, puso una vez mas en el medio la relación que mantiene con Reutemann: «Más allá del respecto y cariño que puedo tener con otras personas, el voto político seguro está acá», dijo Carrió.

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