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Estudiantes protestaron otra vez por el ajuste en Italia
Después de los graves incidentes del pasado 14 de diciembre en Roma, que se saldaron con sesenta detenidos y un centenar de heridos, las protestas transcurrieron ayer de un modo mucho más calmo, con miles de manifestantes ocupando las calles de las principales ciudades del país.
La capital italiana, escenario de una auténtica batalla campal la semana pasada mientras Berlusconi superaba una moción de censura, se había preparado a conciencia para las protestas de ayer, con un amplio despliegue policial que protegió de modo especial el centro de la ciudad.
Finalmente, la multitudinaria manifestación de estudiantes, que protestan contra los recortes de la llamada «reforma Gelmini» (nombre de la ministra de Educación, Mariastella Gelmini), se desarrolló con normalidad, aunque generando algunos problemas en el tránsito.
Unas 10.000 personas, según el diario La Repubblica, se concentraron en Roma en una manifestación para la que también habían sido prevenidos los medios de transporte público y los propios ciudadanos, que hicieron que el centro estuviera menos concurrido de lo habitual.
«Podemos permitirnos un suspiro de alivio y decir que las feas imágenes del martes negro de Roma no se han repetido», comentó el alcalde Gianni Alemmano.
El proyecto de ley para la reforma de la universidad prevé, entre otras medidas de ajuste, recortes en los fondos destinados a la investigación y a los centros públicos, así como subsidios a la educación privada. Asimismo, el proyecto de ley afecta a facultades y cursos que, según el Gobierno, atraen a pocos estudiantes y merman los recursos de otras áreas vitales de estudio. Además, por cada cinco profesores que se jubilen sólo se contratará a uno nuevo.
A pesar del tono pacífico prácticamente generalizado, fiel a las promesas que las asociaciones estudiantiles habían hecho en los últimos días, en Milán (norte) y en Palermo (Sicilia, sur) se registraron algunos enfrentamientos con la Policía.
En la capital siciliana, los manifestantes lanzaron huevos, naranjas y petardos después de no conseguir entrar en el Palacio de Orleans, sede de la presidencia de la región insular, tras lo que la Policía sacó los bastones para disuadir a los más violentos.
También en Palermo, otro grupo de manifestantes lanzó piedras y botellas contra una comisaría, mientras que en Turín (norte) un centenar de estudiantes recorrió las principales zonas de la ciudad con el lema «Vosotros en el Senado, nosotros en la calle», llegando a registrarse algunos problemas aislados ante la sede del partido de Berlusconi.
Las protestas habían sido convocadas ante la previsión de que el Senado aprobara la reforma universitaria, pero esto se terminó retrasando por problemas de última hora en las votaciones de las numerosas enmiendas presentadas, lo que, ante la falta de acuerdo entre los grupos políticos, hace que el proceso de aprobación pueda extenderse a hoy e, incluso, al viernes.
Mientras en el Senado se discutían las enmiendas, el presidente de la República, Giorgio Napolitano, recibió en Roma a una delegación de estudiantes, que le pidió que no promulgue la norma cuando ésta sea aprobada.
Agencias EFE, DPA, AFP y ANSA


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