Con Schiavi, flamante refuerzo, y Verón, Estudiantes buscará asegurarse los tres puntos en casa. El próximo miércoles, en el Centenario de Montevideo, se jugará la revancha.
La final de la Copa Libertadores aparece al alcance de la mano. La tiene ahí, a poco más de 180 minutos en los que las pulsaciones de jugadores, cuerpo técnico e hinchas estarán a mil. Hoy, desde las 19.30, Estudiantes buscará dar el primer paso hacia el partido decisivo, cuando reciba a Nacional de Montevideo, con el arbitraje del boliviano René Ortube.
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Tanto el duelo de ida como el desquite se disputarán bajo circunstancias particulares: no habrá parcialidad visitante. En un principio, se habían pactado 9.000 entradas, que luego fueron reducidas a 3.000 de manera unilateral por quienes conducen al club uruguayo. Enojado por la determinación, el presidente de Estudiantes, Rubén Filipas, optó por desistir de la presencia de público cuando se juegue en calidad de visitante. De todos modos, de las 37 mil localidades que se pusieron ayer en venta ya se vendieron 30.000. Al margen de estas rispideces extrafutbolísticas, el conjunto dirigido por Alejandro Sabella, que viene de dejar en el camino a Defensor Sporting, contará con un refuerzo de lujo para estas instancias cruciales: Rolando Schiavi. El experimentado defensor, proveniente de Newell's a cambio de 50 mil dólares, fue habilitado por los partidos que les queden a los de La Plata en el certamen continental, a raíz de la lesión de Marcos Angeleri. Así, la línea de fondo la conformarán Cristian Cellay, por el sector derecho, Schiavi y Desábato harán dupla central y Germán Ré ocupará la banda izquierda.
Por su parte, el entrenador de Nacional, Gerardo Pelusso, pondría cuatro defensores, por lo que cambiaría el esquema con respecto al partido frente a Defensor, por la definición del título del fútbol uruguayo, cuando jugó con tres. Además, incluiría a un solo delantero para reforzar el mediocampo.
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