Brasilia - Crecía el estupor en Brasil por la matanza de una veintena de indígenas amazónicos perpetrada por buscadores de oro y piedras preciosas que "decapitaron" a algunas de sus víctimas, en el peor caso de este tipo desde 1983.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El suceso habría ocurrido en agosto pasado dentro de la reserva Vale do Javari, en el río Jandiatuba, cuyo cauce, con unos 500 kilómetros de longitud, baña varias reservas de nativos en el estado de Amazonas. "En caso de que se confirme (la matanza), eso significa que hasta un quinto de una tribu entera puede haber sido exterminada", denunció la ONG Survival en un comunicado.
El incidente solo se conoció después de que los autores "se vanagloriasen de las muertes mostrando 'trofeos' en la ciudad más próxima", apuntó la asociación, que informó además de la detención de dos mineros ilegales por su supuesta participación en los hechos.
El área en el que ocurrió la supuesta masacre es conocida como Frontera Aislada de la Amazonía, hogar del mayor número de tribus no contactadas del mundo.
Brasil vive este año un agravamiento de los antiguos conflictos entre nativos y grandes hacendados por la titularidad de las tierras, que derivaron en matanzas contra miembros de distintas etnias a manos de grupos armados no identificados.
"El Gobierno del presidente Michel Temer es extremadamente antindígena y posee lazos fuertes con la poderosa bancada rural" en el Congreso, manifestó Survival en la nota.
En el Legislativo brasileño, donde Temer ostenta una amplía mayoría a través de la cual ha podido aprobar un severo ajuste fiscal, entre otras polémicas reformas, existen grupos parlamentarios que representan los intereses de los empresarios del campo.
"Por las informaciones que estamos recibiendo esto fue algo terrible, los responsables actuaron hasta con alevosía, con crueldad contra los indígenas, se habla de decapitaciones" afirmó la senadora Regina Souza en Diputados, donde fue entregado un petitorio con un millón de firmas en defensa de la Amazonas. Estos crímenes dieron lugar a una investigación iniciada recientemente por el Ministerio Público federal.
"Tenemos que hablar del genocidio contra los indígenas de las comunidades aisladas que habitan la Amazonia", afirmó Souza ante el Plenario de la Cámara alta.
El Amazonas brasileño ocupa unos 4,5 millones de kilómetros cuadrados donde viven menos de 1 millón indígenas, parte de los cuales en comunidades con tradición nómade.
Dejá tu comentario