2 de marzo 2017 - 00:00

Eufórico tras su discurso, Trump busca dar un nuevo inicio a su administración

Sostuvo sus ideas de campaña, pero evitó confrontar. Con este impulso, el Gobierno comenzó a trabajar en su agenda legislativa, que incluye el fin del “Obamacare” y una reducción de impuestos.

IMPACIENTE. El presidente Trump no demoró en capitalizar la buena acogida de su discurso y ayer mismo se reunió con los líderes republicanos en el Senado, Mitch McConnell, y de la Cámara de Representantes, Paul Ryan.
IMPACIENTE. El presidente Trump no demoró en capitalizar la buena acogida de su discurso y ayer mismo se reunió con los líderes republicanos en el Senado, Mitch McConnell, y de la Cámara de Representantes, Paul Ryan.
Washington - En el discurso que ofreció cuando asumió la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump había esbozado un panorama sombrío. Sin embargo, ante Congreso tuvo una intervención conciliadora y con guiños al bipartidismo.

Trump tranquilizó a los republicanos y a una parte de los ciudadanos estadounidenses en su primer discurso ante las dos cámaras legislativas, aunque todavía tiene que ofrecer detalles de su plan de Gobierno.

En un tono más moderado, citando la Biblia y a los expresidentes Lincoln y Eisenhower, explicó a los ciudadanos que relanzará la economía y la industria, reforzará la defensa, luchará contra la delincuencia, expulsará a los "sin papeles" que considere peligrosos (ver página 18) y cambiará la reforma sanitaria de su predecesor.

Además, tendió la mano a los demócratas, retomando su promesa de crear un programa de grandes obras equivalentes a un billón de dólares y ofrecer vacaciones familiares pagadas.

La respuesta al discurso fue positiva. Un 76% de los espectadores preguntados por CBS News/YouGov aprobaron la intervención de Trump y el 70% de los interrogados por CNN/ORC dijo estar más optimista.

"¡Gracias!", tuiteó el mandatario republicano -que asumió con la menor popularidad en la historia de EE.UU.- a primera hora de ayer a sus 28,5 millones de seguidores.

El senador Ted Cruz, rival de Trump en las primarias, celebró que "fue un discurso distinto al de investidura". "Este presidente fue elegido por demócratas, por trabajadores, por conductores de camiones, por hombres y mujeres que tienen las manos llenan de callos. Anoche se dirigió a ellos", señaló.

El vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, afirmó ayer que el presidente quiere aprovechar la buena acogida que tuvo su discurso para avanzar su agenda legislativa.

Su intervención "generó un montón de impulso", agregó al informar que Trump lo aprovechó ayer para empezar a trabajar en sus metas en reuniones con sus asesores y en un almuerzo en la Casa Blanca con el liderazgo del Senado y la Cámara de Representantes.

En su intervención, el mandatario ofreció pocos detalles sobre sus políticas, pero sí dio al Congreso unas pautas para eliminar y reemplazar "Obamacare", como se conoce a la ley sanitaria del expresidente Barack Obama; pidió financiación para infraestructura y urgió a buscar compromisos que puedan producir, en última instancia, una reforma migratoria.

Pese a la falta de detalles sobre cómo piensa sacar adelante su agenda, el tono mucho más presidencial empleado, conciliador y optimista frente a la intervención oscura y apocalíptica del día de su investidura, marcó la diferencia.

Incluso descolocó a algunos demócratas, que fueron al Congreso con la firme intención de rechazar su política, pero se vieron obligados a aceptar la retórica de Trump.

"Fue un discurso menos oscuro que el de la investidura. Intentó tender la mano", aseguró el legislador por Connecticut John Larson. De todas formas, advirtió que "el diablo" se esconde detrás de los detalles de su programa gubernamental.

El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, recorrió ayer los estudios de las principales cadenas televisivas para dejar claro que su partido no caerá en la trampa del mandatario.

"Con Trump los discursos no dicen gran cosa", señaló. "Sus discursos son populistas, dirigidos a los trabajadores que lo votaron. Pero gobierna desde la extrema-derecha, en beneficio de los grupos de interés", afirmó.

Algunas congresistas demócratas se vistieron de blanco en solidaridad con la lucha por los derechos de las mujeres.

En materia de seguridad, el presidente pidió al Congreso uno de los mayores aumentos del gasto en defensa de la historia del país, con el objetivo de "reconstruir" las Fuerzas Armadas.

También quiso mostrar ante los legisladores su "firme apoyo" a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), pero reiteró la petición a los países miembros de "cumplir con sus obligaciones económicas" e invertir más en Defensa.

Agencias AFP, EFE y DPA

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