6 de julio 2015 - 01:02

Europa convocó a una nueva cumbre

El presidente del eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, presidirá la cumbre extraordinaria convocada para mañana para evaluar el impacto del referendo griego contra la propuesta europea por un nuevo rescate.
El presidente del eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, presidirá la cumbre extraordinaria convocada para mañana para evaluar el impacto del referendo griego contra la propuesta europea por un nuevo rescate.
Bruselas - Una cumbre extraordinaria de los países de la eurozona convocada para mañana y precedida por un eurogrupo: ésta es la respuesta de la Unión Europea a la rotunda victoria del "No" en el referendo celebrado ayer en Grecia por deseo del Gobierno de Alexis Tsipras.

Durante una conversación telefónica en vista de la reunión que mantendrán hoy en París, la jefa de Gobierno alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, pidieron la convocatoria de una cumbre "ad hoc" de la zona euro. La iniciativa también fue solicitada por Roma: el premier italiano, Matteo Renzi, según trascendió, habría dicho claramente a París y Berlín que no se puede continuar con un "formato de dos" sino que hace falta la participación de todos los dirigentes y las instituciones europeas.

En tanto, crece el miedo, así como las tomas de posición, sobre una posible "Grexit" (salida de Grecia de la zona euro): una perspectiva que JP Morgan y el banco Barclays consideraron que ahora es lo más probable.

Merkel y Hollande concordaron en la necesidad de "respetar el resultado del referendo", pero otros importantes representantes de la política europea fueron menos diplomáticos. Y mientras Italia presionaba para volver a la mesa de negociaciones lo antes posible y el mismo Tsipras subrayaba que el "No" "no es una ruptura con la UE", el vicecanciller alemán, Sigmar Gabriel, afirmó que el premier griego "rompió el último puente hacia un compromiso entre Europa y Grecia".

Una posición muy parecida a la de la premier polaca, Ewa Kopacz, según la cual "si los datos se confirman, a Grecia sólo le queda un camino: salir de la zona euro". "Los griegos, a los que yo respeto mucho, son víctimas de un liderazgo político populista", agregó. Incluso Bélgica, habitualmente cauta, afirmó por boca de su premier, Charles Michel, que el resultado del referendo es "probablemente un golpe político malo para el futuro de Europa", y que dependerá de la propuesta que hará Atenas a sus socios si se materializará o no la salida de Grecia del euro.

Aunque el "No" de Grecia representa una derrota para las políticas de austeridad impuestas por el eurogrupo, Atenas y la UE están condenadas a negociar, partiendo de la actual condición de "separados en casa", ya sea para salvar de algún modo el matrimonio celebrado a golpe de euro o para encaminarse hacia el divorcio, es decir, la "Grexit".

El ministro de Economía francés, Emmanuel Macron, instó a reanudar las negociaciones políticas e invitó a los gobiernos europeos a no castigar a Grecia como sucedió con Alemania después de la Primera Guerra Mundial. Lo que es cierto es que ahora será más difícil entablar el diálogo, ya que habrá que superar las divisiones entre "halcones" y "palomas" existente en la zona euro, es decir, entre quienes no ven como un drama la salida de Grecia del euro, como el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, y quienes en cambio quieren hacer de todo para que Atenas se quede en el euro. Y también habrá que tener en cuenta aquellos países, como España, Irlanda o Portugal, que aplicaron drásticos programas de reformas y recortes a cambio de obtener las ayudas internacionales y que ahora no están dispuestos a hacer descuentos a Tsipras.
Agencia ANSA

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