Europa no acuerda ni fecha para cumbre

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Bruselas - La cumbre extraordinaria de la eurozona se podría concretar el lunes, tras las intensas negociaciones que se realizan para concluir el segundo plan de ayuda a Grecia, según indicaron ayer varios responsables. El jefe del Gobierno belga, Yves Léerme, habló ante el Parlamento de «una decisión (sobre Grecia) en los próximos días durante las reuniones de jefes de Estado y de Gobierno», después de que se hubiera barajado un encuentro de alto nivel para hoy.

«Los próximos días serán particularmente cruciales; vamos a hacer frente a lo que está en juego y a las negociaciones, con sangre fría y vigilantes», aseguró el primer ministro griego Yorgos Papandréu. Señal de la presión para que el sector privado participe en el nuevo plan de ayuda, los acreedores privados de Grecia se reunieron ayer en Roma con responsables europeos para intentar definir su contribución en el nuevo plan de apoyo a Atenas. La canciller alemana, Angela Merkel, cuyo país consideró que la cumbre para hoy era demasiado prematura y provocó su aplazamiento, ha vuelto a dar muestras de prudencia. «Los ministros de Finanzas han dejado claro que estamos haciendo esto (llegar a un acuerdo) tan rápido como sea posible», declaró Merkel durante una visita a Nigeria.

Alta tensión

La idea de la cumbre sólo de los países de la unión monetaria suscita algunas fricciones entre los Estados de la Unión Europea que no forman parte pero que se estiman directamente afectados por las repercusiones de la crisis de la deuda. Varios de entre ellos insisten en que se los invite al cónclave si se confirma, según un diplomático.

Los ministros de Finanzas de la eurozona han encargado a sus directores del Tesoro, reunidos en el Comité Económico y Financiero europeo, que traten de encontrar una solución al problema que ha causado la fiebre reciente en la zona euro: pergeñar un segundo plan de ayuda a Grecia para protegerla del default hasta mediados de 2014. La participación en dicho plan de los acreedores privados del país, los bancos y los fondos de inversión divide sobre todo a Alemania y Francia.

Alemania considera que es una condición, mientras que otros países temen que se agrave el contagio de la crisis de la deuda.

Segundo rescate a Grecia

El ministro belga de Finanzas, Didier Reynders, estimó ayer que la participación del sector privado «es difícil de concretar», al tiempo que aseguró que «en las próximas horas, en los próximos días, vamos a obligarnos a elaborar un verdadero programa para Grecia, estamos finalizando este ejercicio».

Reynders habló de «un monto sustancial» de préstamos para el segundo plan de ayuda a Grecia, «quizá superior, quizá inferior a los 100.000 millones de euros» procedentes del «FMI y de los países europeos, principalmente de la zona euro». A esto se sumaría una contribución del sector privado, si puede movilizarse.

Agencia Reuters

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