10 de mayo 2011 - 00:00

Europa y EE.UU. presionan al régimen por la muerte de Soto

Washington y Bruselas - La comunidad internacional expresó ayer su inquietud por la muerte del disidente cubano Juan Wilfredo Soto, atribuida por grupos opositores a una golpiza policial, y urgió al Gobierno de La Habana a investigar y aclarar el episodio.

Estados Unidos está «muy preocupado» por el caso, informó un portavoz del Departamento de Estado. En tanto, la Unión Europea afirmó que «sigue muy atentamente» el caso, producido el fin de semana, cuando Soto, de 46 años y que protestaba en un parque de Santa Clara, fue detenido, trasladado a una comisaría y luego llevado de urgencia a un hospital, donde falleció.

«El Servicio Europeo de Acción Exterior está al tanto de la muerte de Juan Wilfredo Soto. Las circunstancias exactas de su muerte todavía son desconocidas y estamos siguiendo este caso con mucha atención», declaró la portavoz comunitaria de Relaciones Exteriores, Maja Kocijancic.

También el presidente del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek, pidió una «investigación independiente» de los hechos y «condenó» lo que entendió como un asesinato.

La Eurocámara, muy concientizada sobre los derechos humanos en la isla, concedió su último premio Sájarov en 2010 al también disidente cubano de Santa Clara Guillermo Fariñas. La UE, a través de los servicios de su alta representante, Catherine Ashton, mantiene en los últimos meses contactos políticos a diferentes niveles con las autoridades cubanas con vistas a un posible acercamiento.

Informe

Ashton, que tiene el mandato de los ministros de Exteriores de los países comunitarios para conducir esos contactos, espera presentar en los próximos meses un informe sobre los resultados.

El objetivo es explorar la posibilidad de iniciar un nuevo marco de relaciones bilaterales que sustituya a la actual «posición común», impulsada en 1996 por el entonces Gobierno español del conservador José María Aznar y que supeditaba los tratos con La Habana a los progresos en materia de democratización y derechos humanos.

Para modificar esa posición unilateral será necesario contar con la unanimidad de los Estados miembros, aunque por el momento, países como Suecia o la República Checa se muestran muy reticentes.

La posición común es rechazada de plano por Cuba, como volvió a recalcar su canciller, Bruno Rodríguez, durante una reunión en febrero pasado con Ashton en Bruselas, el encuentro al más alto nivel entre la UE y la isla desde que se inició la etapa de contactos. Ese proceso fue animado por la liberación de los presos políticos del llamado Grupo de los 75, encarcelados en 2003.

En tanto, un médico que atendió a Soto informó que éste murió a causa de una pancreatitis e insuficiencia renal y no por una paliza policial.

Soto padecía además «diabetes, hipertensión y una miocardiopatía dilatada», dijo el médico Rubén Aneiro Medina a un blog cubano Yohandry.

El blog agregó una foto de Aneiro Medina, médico de la Sala de Terapia Intermedia del Hospital Arnaldo Milián, de la ciudad de Santa Clara, donde residía y murió Soto.

Cuadro clínico

«Medina precisó que un equipo médico integrado por especialistas de varias ramas atendió a Soto García, el cual llegó al hospital descompensado por una pancreatitis aguda que desencadenó un proceso complejo que el paciente no superó», explica el blog.

Este sitio citó fuentes de la Policía que «ratificaron» que Soto García no fue golpeado en ningún momento, y que las complicaciones de distintas enfermedades le provocaron la muerte.

Agencias AFP, EFE y ANSA

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