14 de diciembre 2012 - 00:00

Eventual sucesión abre internas en el bloque opositor

Henrique Capriles Radonski podría encontrar rivales en el seno de la Mesa de Unidad Democrática
Henrique Capriles Radonski podría encontrar rivales en el seno de la Mesa de Unidad Democrática
Caracas - La crítica salud del presidente venezolano Hugo Chávez empujó a los dos bandos políticos de la polarizada nación a preparar una eventual sucesión, pero mientras los delfines del mandatario se aferran a la unidad en torno a su figura, la oposición muestra que el proceso de elección interna podría complicarse.

Chávez se recupera en Cuba de la «compleja» operación que atravesó el martes por la recurrencia de un cáncer en la zona pélvica, la cuarta cirugía en 18 meses.

El Gobierno está dando cada vez más señales de la necesidad de relevar al popular líder socialista de 58 años solicitando apoyo al vicepresidente Nicolás Maduro, designado por Chávez como su sucesor político.

El presidente debería asumir el 10 de enero el nuevo mandato de seis años que ganó en las presidenciales dos meses atrás.

Pero si no estuviese en condiciones de jurar, Venezuela iría a nuevos comicios en 30 días en un complicado escenario político que podría enfrentar a Maduro con alguno de los líderes de la oposición.

El joven gobernador Henrique Capriles fue la carta que jugó el arco opositor en las presidenciales y captó 6,5 millones de votos frente a los 8,5 millones de Chávez. Pero esa montaña de votos no asegura que sea el elegido para nuevos comicios.

«No hay candidaturas automáticas», dijo Pedro Benítez, representante de la tolda opositora Acción Democrática, agregando que la idea es elegir un líder de consenso.

La coalición tuvo su primera reunión formal el miércoles para analizar la situación y se acordó establecer una comisión permanente que trabajará durante diciembre, preparándose para un posible llamado a elecciones «en cuestión de semanas».

El Gobierno ha informado los últimos días con regularidad sobre el delicado cuadro de salud del popular mandatario, que ha gobernado el país petrolero durante 14 años, y distintos dirigentes repitieron públicamente hasta el cansancio su lealtad al hombre designado por Chávez.

«Todo el apoyo para Maduro. Somos soldados de la revolución y las decisiones del comandante Hugo Chávez no se discuten. A Nicolás Maduro le ha tocado una difícil y dolorosa misión», dijo ayer Freddy Bernal, uno de los líderes del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). «Nadie quisiera estar tratando de relevar al presidente porque en realidad Chávez jamás tendrá relevo», agregó.

Un documento difundido ayer por el Gobierno con un resumen de noticias y titulado «La patria está segura» muestra imágenes de Chávez secundado por Maduro en el Palacio de Miraflores en su último encuentro formal antes de partir a Cuba.

«Ahora más que nunca con Chávez», es el mensaje final del texto, que recoge el apoyo dado al presidente por ministros, trabajadores y simpatizantes en los últimos días.

Los analistas creen si se diera una fractura en el chavismo, una oposición unida y con un líder de consenso tendría una clara posibilidad de acercarse al poder.

Pero añaden que para que Capriles logre vencer todas las resistencias internas primero debe retener este domingo la gobernación del clave estado Miranda.

Del lado del oficialismo, el «chavismo sin Chávez» podría seguir siendo un duro rival por la inercia que generan tantos años en el poder, sumado a la emocionalidad que despertaría su abrupto retiro de la escena política.

En una misa la noche del miércoles en un complejo militar en Caracas el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, clamó por la unidad del oficialismo. «O nos unimos o nos hundimos. No podemos perder ni un milímetro de lo que hemos ganado»,dijo.

Agencia Reuters

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