Extraños en la noche: una jornada para los amantes de la música

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El 8 de noviembre se llevará a cabo, por décimo año, “La noche de las disquerías”, un evento que acerca al público con los artistas y que devuelve a los locales de música a su mejor época.

De Frank Zappa a Lali Espósito pasando por Julio Sosa, Dean Martin o León Gieco. Todos tienen lugar en las bateas. Es cierto que la cantidad cada vez es menor, nadie lo discute. Pero la experiencia sigue siendo la misma, como la canción. Y en las disquerías, esa palabra que hoy parece no existir en el vocabulario centennial, la vida pasa. Y la música, siempre queda prendida. Encendida, quizá como la palabra justa. O la nota indicada, para referirse a esa búsqueda del tesoro, aquel mapa que comunica con la infancia, que forma un camino. Y es que la sorpresa no está sólo en el hallazgo. El quid, o mejor dicho, el hit, está en conectar. En compartir. En darle una nueva vuelta a la calesita y que la lupa que hoy se utiliza a diario como herramienta de destino sea el verdadero encuentro. La noche de las disquerías pone de manifiesto la resistencia romántica de que elegir todavía sea una opción. Y parece que, a diez años de la primera edición, todavía son muchos los que lo viven así. Y es que, como dice el escritor Nick Hornby, autor de "Alta fidelidad" y "Juliet, desnuda" (ahora en cartelera adaptada al cine como "Amor de vinilo") "las disquerías no van a salvarte la vida, pero pueden mejorarla".

De esta forma lo explica Javier Delupí, director ejecutivo de la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF), a cargo de la organización del evento: "El consumidor y fanático tiene su servicio de suscripción, ve sus videos en la plataforma que quiere y se compra un disco. En los estudios de consumo no hay un único usuario. No figura el que vive con un solo modelo. Hoy tenemos el poliamor de los formatos. Nadie se enoja, y lo comprende. Una lista de temas, un video y un vinilo, conviven".

Fernando Laviz, a cargo de la disquería y librería Zivals, lo refuerza con otra mirada: "Estoy en una etapa en la que escucho mucho Spotify. Y eso me lleva a importar discos para mí y para la tienda. Lo digital me lleva a lo físico porque hay algo de lo físico que todavía permanece en el inconsciente".

Retoma Delupi. "El título sería el crecimiento del mercado digital. Pero también es cierto que hace diez años se decía que el físico estaba muerto y sigue viviendo. Decayó. Pero el mercado físico, si bien baja, todavía significa el 30% en el mundo. Es más, en Argentina, a diferencia de otros países de la región como Brasil, está en los últimos puestos de crecimiento en el digital. Es un proceso más lento". La sorpresa la da Laviz, quien asegura que hasta la devaluación de abril "la venta del disco venía compensando la caída del libro. Es algo que sucede en Zivals y alguna cueva, que no pasa en lo macro".

Entonces, la pregunta sería cuál es la madre de las crisis: el consumo o el mercado discográfico. Laviz, continúa con la palabra, y sostiene que "el año pasado fue la edición récord porque nos agarró en auge de consumo y con un dólar más retraído. Paradójicamente, a partir de 2014, empezamos a importar. Es indudable que el mercado discográfico está en crisis y se redujo a una expresión más chica. Pero también hay una crisis de oferta. Hay mucha gente dispuesta a comprarse un disco, no hablar de un vinilo. Y por problemas de la industria local, que se ve imposibilitada de reponer mercadería agotada, el disco no vuelve más a las bateas".

Para esta oportunidad, la a acción organizada por CAPIF abarcará la Ciudad de Buenos Aires y en simultáneo- varias ciudades del interior, dándole así un perfil federal a esta movida que ya se consolidó como un clásico entre los melómanos. "Todas las acciones propias son un orgullo dice Delupí. La noche de las disquerías atravesó diferentes momentos de la industria. El mercado cambió y la fecha se mantuvo. Nuestra intención es que la gente se haga dueña de las disquerías, pueda ver historias mínimas, charlar con los músicos, encontrar lanzamientos especiales y vivir la música en un lugar diferente". The Rasmus, V-One, Foxley, Todo Aparenta Normal, Jorge Vázquez, Virginia Innocenti serán algunos de los artistas que formarán parte de ésta edición en espacios musicales como Zivals, Notorius, The Antology, Compakta, Primal Scream y Mercurio.

En esta última se presentará Todo Aparenta Normal, la banda que ya tiene tres discos editados. Nicolás Alfieri, cantante y guitarrista del grupo (que también toca este domingo en Niceto y el 17/11 en el Festival Rock & Pop) cuenta que "siempre tuve una relación muy romántica con el disco. Desde el libro, las letras, la tipografía, las fotos, los dibujos. Siempre pensé que del otro lado había una idea que, muchas veces, lleva hasta el mismo tiempo que componer las canciones". Y en relación a su convivencia con el formato físico como músico dice: "Lo vivo entendiendo que el disco está desapareciendo y que quedamos menos. No lo vivo enojado, lo asumo. No sé si es lo que prefiero porque la actualidad musical te lleva a no escuchar la obra entera y eso, en parte, simboliza poca capacidad de poder prestarle atención a una sola cosa al mismo tiempo. Y la verdad es que, en lo personal, hubo discos que me cambiaron la vida y que no me dejaron mover del asiento. Me interesa la idea de transmitir que otro pueda vivir lo mismo. ¿Cómo hacés para poner "Dark side of the moon" en otro formato luego de escucharlo en vivo?"

En un mercado local que está 80 a 20 a favor de lo digital, las disquerías redoblan la apuesta y reviven la experiencia de compartir. De la música como lugar de unión. "Es la oportunidad de encontrarse y de encontrar. En las últimas tres o cuatro ediciones, el nivel de ventas estuvo por encima de Navidad en una proporción cinco veces más de lo que se vende en un día normal. Y encima en 4 o 5 horas", sentencia Laviz. Y Delupí concluye: "La música no es una experiencia exclusiva. Sigue viva en estos espacios y en todos los melómanos".

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