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Fargosi: “Ganó no someterse a ningún poder político”
El abogado Alejandro Fargosi señala que su principal objetivo como representante letrado en el Consejo de la Magistratura será defender una «propuesta de legalidad, sentido común y no sometimiento a este poder político, ni a ninguno».
Periodista: ¿Cómo interpreta el triunfo sobre la lista de Gente de Derecho, que no perdía una elección desde hace cinco años?
Alejandro Fargosi: Creo que implica dos cosas. Por un lado, que en la votación del martes pasado participó gente que no estaba involucrada en el Consejo de la Magistratura. Durante la votación me crucé con muchos abogados que me comentaron que era la primera vez que iban a votar para consejero. Esto es muy positivo, porque implica que las personas se están empezando a ocupar de la cosa pública. Por otro lado, considero que el país ha ido cambiando: la agresividad, el insulto son formas que la sociedad no quiere.
P.: ¿Se refiere a una forma de hacer política asociada al kirchnerismo?
A.F.: Yo respeto a todo el mundo, pero no me dejo atropellar. Y me esfuerzo en no ser agraviante. Durante la campaña soporté que dijeran todo tipo de cosas sobre mí que no tenían ningún tipo de fundamento. Pero no contesté a ninguno de esos agravios porque los desprecio.
P.: ¿Cuál piensa que fue la clave para ganar esta elección?
A.F.: Creo que tuvo que ver con nuestra propuesta de legalidad, sentido común y no sometimiento a este poder político, y ningún otro.
P.: ¿Esta perspectiva está en sintonía con la idea de formar un bloque entre los abogados los jueces en el Consejo?
A.F.: El Consejo tiene, además del estamento político, un sector eminentemente profesional: los jueces, los abogados y los académicos (creo que la posición de estos últimos está en realidad medida porque el presupuesto de las universidades nacionales depende del Poder Ejecutivo). Yo considero que los profesionales de la Justicia no estamos para hacer política, estamos para hacer derecho y ser derechos.
P.: Teniendo en cuenta esta conexión, ¿van a apoyar a algún candidato en las elecciones para consejero de los jueces el próximo 15 de setiembre?
A.F.: Como abogados, no tenemos por qué intervenir. En Cambio Pluralista tenemos un enorme respeto por todos los candidatos. Tampoco escondo que en lo personal tengo un profundo respeto por Ricardo Recondo (presidente de la Asociación de Magistrados y candidato a consejero por la lista bordó), lo que no va en desmedro del resto.
P.: Si bien actualmente no está afiliado, se lo asocia con la militancia radical, más precisamente con la línea de Enrique Nosiglia...
A.F.: Me afilié al radicalismo a los 18 años y estuve vinculado al partido durante muchos años, pero nunca tuve una actividad intensa de militancia. También trabajé durante el Gobierno de Raúl Alfonsín en ENTel. Colaboré con Enrique Nosiglia, pero también estuve cerca de Eduardo Angeloz, de Jorge Vanossi, de Antonio Trócoli, de Rodolfo Terragno...; no tengo preferencia por ninguno, porque en realidad nunca me pareció cuerdo el esquema de divisiones. Es una de las razones por las que me alejé de las estructuras partidarias.
P.: ¿Esta perspectiva tiene que ver con el armado que se propuso desde Cambio Pluralista para estas elecciones?
A.F.: Sí, a mí me soporta un lote de agrupaciones, no un solo partido: el peronismo disidente, el PRO, la UCR, los conservadores. Nunca me consideré soldado de nadie; la lealtad es hacia los abogados. Con este grupo hemos demostrado que podemos trabajar juntos.
P.: ¿Cómo acercaron posiciones teniendo en cuenta que cada partido tiene su propio programa?
A.F.: En realidad, pensábamos que iba a ser más complicado porque estábamos llenos de prejuicios. Cuando empezamos a trabajar juntos, nos dimos cuenta de que hay una unión absoluta de interés: que los jueces actúen de acuerdo con la ley y aplicar el sentido común.
P.: ¿Cómo piensa encarar su trabajo como consejero en representación de los intereses de todo ese lote de agrupaciones?
A.F.: Creo que analizar cuestiones concretas hace que todos nos pongamos de acuerdo. El trabajo del Consejo de la Magistratura trata de mejorar la administración de Justicia, no de discutir filosofía compleja.
P.: ¿Cuál es el primer proyecto que va a impulsar como consejero?
A.F.: La Oficina del Defensor del Litigante, que se propone recolectar críticas, quejas y recomendaciones de los abogados que trabajan cotidianamente en todos los juzgados de la Justicia federal. Para nosotros es un proyecto clave, ya que permite al Consejo intervenir preventivamente, advertir a los magistrados sobre su labor diaria, antes de que se produzca una denuncia por mal desempeño.
P.: ¿Cuáles son sus mayores preocupaciones en relación con el funcionamiento del Poder Judicial?
A.F.: La rapidez es clave, debemos tener un sistema judicial más rápido para evitar que las personas se decepcionen cuando recurren a la Justicia y sus demandas llevan años para solucionarse. Creo que estos problemas se pueden solucionar. Porque hay jueces que trabajan bien y hay jueces que trabajan mal. La cuestión es entonces generar la predominancia de los buenos magistrados y remover a los malos. Y para esto, la salida es involucrarse en la cosa pública.
Entrevista de María Vicens


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