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Farsa de apoyo a Asad mientras la revuelta agoniza
Medios oficiales anunciaron que fuerzas del Gobierno habían despejado de «terroristas armados» la ciudad noroccidental de Idlib, lo que sugiere que el Ejército está ganando terreno en una revuelta que ya dejó al menos 8.000 muertos, según la ONU, y destruyó la economía siria.
«La seguridad y la tranquilidad volvieron a la ciudad de Idlib después de que las autoridades despejaran sus barrios de terroristas armados que habían aterrorizado a los ciudadanos», indicó la agencia estatal de noticias Saná.
Evidencia
Mientras, activistas de la oposición dijeron que soldados dispararon contra personas que intentaron iniciar protestas contra el régimen en varias localidades e informaron evidencia de nuevas atrocidades, incluyendo el descubrimiento de 23 cuerpos, algunos con señales de torturas, cerca de Idlib.
La televisión estatal mostró a miles de personas en el centro de Damasco con retratos de Asad y banderas de Siria, Rusia y China.
Moscú y Pekín no se han aliado con las naciones occidentales para apoyar un plan de la Liga Arabe que exige la renuncia del presidente.
«Sacrificamos nuestra sangre y nuestras almas por ti, Bashar», gritaba la multitud.
La televisión transmitió marchas en numerosas ciudades, incluyendo en Derá, cerca de la frontera con Jordania, que fue el epicentro del movimiento original de protesta el año pasado, pero ahora está colmado de fuerzas de seguridad apoyadas por tanques.
Choques
No hubo imágenes de las tres ciudades donde ocurrieron algunos de los peores episodios de violencia el año pasado: Homs, Idlib y Hama. Residentes locales reportaron choques esporádicos en varios lugares.
«El Ejército está intensificando su ataque en pueblos rebeldes y disparando en áreas que intentan conducir protestas (contra Asad)», dijo un residente de Idlib que pidió no ser identificado por temor a represalias.
Una misión conjunta de personal sirio, de la ONU
y de la Organización de Cooperación Islámica comenzará a visitar localidades este fin de semana para evaluar la situación humanitaria, dijo la jefa de Derechos Humanos de la ONU, Valerie Amos.
La misión estará encabezada por el Gobierno sirio y el equipo «reunirá información sobre la situación humanitaria en general y observará de primera mano las condiciones en varios pueblos y ciudades», precisó Amos en un comunicado.
El equipo se desplazará a Homs, Hama, Tartous, Latakia, Aleppo, las áreas rurales de Damasco, Derá y otros pueblos.
El enviado de Naciones Unidas y de la Liga Árabe, Kofi Annan, debe entregar un reporte al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas acerca de sus esfuerzos de mediación, mientras sigue en contacto con Damasco a pesar de las pocas expectativas de los diplomáticos occidentales.
«La puerta del diálogo aún está abierta. Aún estamos discutiendo con Damasco sobre las propuestas del señor Annan», dijo su portavoz Ahmad Fawzi en Ginebra.
Annan habló por teléfono con el canciller sirio, Walid al-Moualem, y con funcionarios de estado «con influencia», explicó el portavoz, pero declinó dar otros detalles.
Agencias Reuters, ANSA y AFP,
y Ámbito Financiero


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