Feriado allá, nada aquí

Edición Impresa

Por si a algunos les sonaba a tremendista, la insistencia en la delicada hora que toca vivir a nuestro mercado desde lo esencial, de los negocios, el feriado de Wall Street vino a testimoniar la desnudez en que el sistema se halla. La sumatoria de efectivo para el segmento accionario alcanzó solamente los $ 8 (ocho) millones de pesos efectivos. Con 13 plazas subiendo de cotizaciones, otras 23 en descenso, más 12 con aperturas aunque sin cambios. En la plaza «piloto» del Merval, el Grupo Galicia, se concretaron 637.000 papeles y a partir de ella es sencillo imaginar cómo les fue a las otras. La implacable astringencia de negocios sitúa a la inversión con acciones privadas solamente como una alternativa decorativa, dentro de la canasta de opciones del mercado de capitales.

Estadística

Las cifras de ayer, primera rueda de septiembre, no son producto de sensaciones, u opiniones subjetivas, sino que emanan de la objetiva -e indiscutible- estadística. Para adornar la periferia, puede agregarse que el Merval cerró en los 2.402: con un 0,24 por ciento de retroceso, totalmente prescindible.

En tanto, los europeos subieron con la misma falacia de centrarse en «expectativas», por el Banco Europeo, soslayando la muy preocupante realidad China (y donde ayer se conocieron más datos). El Bovespa se anotó con mínimo saldo en suba, del 0,4 por ciento, dentro de una fecha donde -seguramente- la baja de los negocios resultó rasgo común a todos pero que, en nuestro medio, constituyó la evidencia de estar caminando por un pozo de depresión, del que no se puede advertir cuál es el fondo. La Bolsa, caricatura.

Dejá tu comentario