La protesta en el Sarmiento derivó en un trabajo a reglamento de los representados por Sobrero, con la consecuente demora en el servicio durante esta semana y complicaciones para el traslado para decenas de miles de pasajeros. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, rechazó la pretensión de una indemnización total de $ 300 millones que, según dijo, nunca se pagó en el sector y que, de abonarse, será razón suficiente para renunciar a su cargo.
Los gremios dieron una versión distinta de la de Sobrero y Randazzo. Explicaron que en los traspasos de los servicios de las exlíneas San Martín (2004), Roca y Belgrano Sur (2007) cuyas concesiones le fueron retiradas al empresario Sergio Taselli se pagaron "resarcimientos" a los trabajadores del orden de los 60 mil pesos, en promedio, equivalentes a dos tercios de una indemnización formal.
El pago fue producto de una negociación que duró no menos de un año de las jefaturas de Unión Ferroviaria (entonces a cargo de José Pedraza) y La Fraternidad (de Omar Maturano) con la participación del exsecretario de Transporte Ricardo Jaime y la venia del ministro de Planificación, Julio De Vido. Y aunque la operación de las tres líneas quedó a cargo de otros privados (que debieron formar uniones transitorias de empresas), el resarcimiento fue absorbido por el Estado con subsidios, explicaron en los sindicatos. En síntesis, alegaron que a pesar de no existir un derecho adquirido, los usos y costumbres avalan la demanda.
| M.M. |


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