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Festival de la Luz: cumbre de talentos inabarcable
La muestra de André Kertész, padre del fotoperiodismo, es una de las citas imperdibles del XVII Festival de la Luz, que con el tema «La Pasión» se está desarrollando en distintos puntos del país.
Entre las muestras que hemos visto hasta ahora, destacamos como imperdible la de André Kertész (Hungría- Francia 1894-1985) en la Fundación Osde (Suipacha 658). Considerado como el padre del periodismo fotográfico, se instaló en París en 1925, formó parte del creciente grupo de art0istas inmigrantes, se vinculó con las personalidades artísticas y literarias de vanguardia, entre ellos, Piet Mondrian, Colette, Chagall, Man Ray, Cartier-Bresson, Sergei Eisenstein. Con su Leica hizo un registro callejero de contenido humanista, obras de pequeño formato, de carácter intimista, nostálgico, primeros planos e imágenes cenitales, juegos con la perspectiva, enfatizando los detalles; composiciones de particulares encuadres, distorsiones, muchas veces cargadas de humor. Clausura el 29 de septiembre.
El Centro Cultural Recoleta está «tomado» por este Festival y la Sala Cronopios por una esencial referente de esta disciplina en la Argentina, Sara Facio, con 200 obras, entre ellas, el célebre retrato de Julio Cortázar, solitario en una de las paredes desde donde impone su presencia, imagen imborrable asociada a su obra literaria. Facio es famosa por sus retratos de figuras de nuestro parnaso artístico, literario, cinematográfico. Están Mercedes Sosa, Bioy Casares, Borges, otra foto famosa, arrodillado en la Biblioteca de la calle México, Piazzolla, Sábato, Alejandra Pizarnik, una maravillosa foto de espaldas de María Elena Walsh, García Márquez, Tita Merello, Carlos Alonso.
Se exhibe la serie de los funerales de Perón de gran valor documental, registros callejeros, también intimistas y las muy estremecedoras de los enfermos psiquiátricos del Borda y del Moyano, que registraron además las deficiencias edilicias y el abandono. Pionera en la creación de espacios que dignificaron esta disciplina, co-creadora de La Azotea, Editorial fotográfica, fundadora de la Fotogalería del Teatro San Martín por la que pasaron prestigiosas figuras: Annemarie Heinrich, Grete Stern, Anatole Saderman, Horacio Cóppola, Kertész, así como artistas jóvenes, que se convirtieron posteriormente en otros importantes referentes de la fotografía en diversos países. Fue curadora del patrimonio fotográfico del Museo Nacional de Bellas Artes al que ha donado generosamente una importante colección de 50 obras. Merecido homenaje a esta artista que tiene importantes proyectos, como la futura muestra en el Museo Nacional de Bellas Artes y un libro que publicará la Editorial Lariviere.
En Recoleta también visitamos la muestra del mexicano Alfredo De Stéfano, nacido en Coahuila, al noreste, en medio del desierto, leit motiv de su quehacer ya que ha fotografiado grandes desiertos del planeta, «un ámbito que permite a los seres humanos apreciar y sentir quién es o su pequeñez en el Universo». Fotografías intervenidas que le confieren una nueva dimensión al paisaje desértico con elementos muchas veces ajenos al mismo.
Christian Lutz (Ginebra, 1973) exhibe su serie «Protokoll» en la que muestra el poder desde adentro y a los que lo ejercen, sujetos a una suerte de enmascaramiento de su identidad. Reuniones cumbre, desayunos, abordando aviones, escenas protocolares, sesiones legislativas donde su cámara los capta en situaciones azarosas, imágenes de gran calidad visual.
Leningrado estuvo sitiada por las fuerzas alemanas desde septiembre de 1941 hasta enero de 1944, y hubo setecientas mil víctimas.
Muestra conmovedora de 150 obras de 25 autores rusos que trabajaban para la división de noticias fotográficas de la ex URSS (TASS). Se presentan al público por primera vez y los epígrafes son los originales publicados con las fotos. Durante el recorrido se escucha la 7ª Sinfonía de Shostakovich, así como el tic-tac del metrónomo cuyo sonido era transmitido a través de la radio para informar sobre los ataques de la aviación enemiga. Las fotos transmiten el frío, el hambre, los padecimientos de la gente que limpiaba la nieve, arrastrando los cadáveres, las tropas dirigiéndose al frente, trabajando, protegiendo los tesoros artísticos y hasta sonriendo, sin prestar atención al horror de las calles.
Otra visión de una Rusia 20 años después de la caída de la Unión Soviética a través de la cámara de Jana Romanova. «Waiting»: 40 fotografías de las 40 semanas del embarazo. Parejas durmiendo en la intimidad de sus habitaciones, un retrato tierno, natural, que a su vez muestra cómo viven en San Petersburgo y Moscú.
«Pasiones oscuras» del argentino Arturo Aguiar, permite ver su técnica: fotografiar en la oscuridad e iluminar la escena manualmente. Obra barroca, pliegues, cuerpos, vegetación, claroscuros, una atmósfera místico-religiosa.
Todas las obras exhibidas en el Centro Recoleta clausuran el 26 de agosto.
En la sede central de la Alianza Francesa (Av. Córdoba 936) Catherine Balet presenta «Strangers in the light», serie en la que explora la relación entre el hombre y su obsesión por la tecnología. Imágenes muy bellas iluminadas por la luz de las pantallas de celulares, notebooks y el flash de las cámaras fotográficas. Reunión de familia en la que todos están incomunicados, nadie mira a nadie, ya sean cumpleaños, escenas de playa, almuerzos campestres, nacimientos con celular en mano, y hasta parodias de cuadros famosos. Una Olympia negra, enchufada, con auriculares, celular, eso sí, los zapatos fetiche de raso, la doncella, blanca, ésta le muestra el ramo de flores en la pantalla de la notebook, el gato, un juguete plástico de procedencia china. Cierra el 21 de septiembre.
«El humo entra en tus ojos», título musical como el anterior, en Vasari, Esmeralda 1357, hasta el 30 de agosto.
Tres generaciones, Annemarie Heinrich (1926-2005), Lucrecia Plat (1942), Cecilia Szalkowicz (1972). Sin especificar a quién pertenecen, salvo alguna firmada Heinrich, las fotos están unidas por un gran refinamiento, la imagen nítida, el blanco y negro que no permite distraer la mirada, el sentido de perfección, aunque esta palabra esté devaluada en el terreno artístico.
Nos quedan por ver 123 muestras. Humanamente imposible.


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