14 de enero 2013 - 00:00

Fiesta del chamamé se despega y apunta a nivel panregional

El brillante acordeonista brasileño riograndense Renato Borghetti entregó un set excelente al frente de un cuarteto en la apertura de la Fiesta.
El brillante acordeonista brasileño riograndense Renato Borghetti entregó un set excelente al frente de un cuarteto en la apertura de la Fiesta.
Corrientes - Es cierto que las sucesivas autoridades de cultura provinciales han hecho un fuerte intento por renovar un festival que nació con un formato muy cercano al de Cosquín hace más de dos décadas. Y doble esfuerzo han puesto en ese sentido las actuales, comandadas por Gabriel Romero como Presidente del Instituto Provincial de Cultura. Pero también es cierto que, más allá de cuestiones organizativas, de producción o de criterio estético, cuentan con el sustento de un género que conserva una vigencia incuestionable, con una interrelación cercana -y hasta familiar- entre artistas y público, y con un complejo musical-coreográfico-poético que, aunque sin dar grandes sorpresas -¿será precisamente por eso?-, se mantiene en el interés y en el placer de miles de personas de muchos lugares del país y del exterior.

Esto que alguna vez fue solamente la «Fiesta nacional del chamamé», que está llevando adelante su 23a edición, es desde hace nueve años la «Fiesta del chamamé del Mercosur». Y lo que nació y pasó muchos años sencillamente como un encuentro de músicos y cantores sobre un escenario -el ya tradicional Osvaldo Sosa Cordero en el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola-, se ha transformado en un encuentro con múltiples actividades que parten de lo artístico pero que tiene ramificaciones hacia lo educativo, lo comercial y lo político.

Este conglomerado cultural propone este año una sección llamada «ADN Chamamé», que es un foro de discusión sobre distintos temas, que tendrá lugar los días 16, 17 y 18, y del que participarán músicos -Antonio Tarragó Ros entre ellos- y periodistas. Simultáneamente, se habilitó una muestra y punto de venta de «Los libros del chamamé» y una clínica de danzas correntinas, que sucederá en la plaza Juan de Vera en la tarde de mañana martes.

A eso hay que sumar respectivas muestras de cuchillería artesanal, de «Animales que inspiraron a los chamameceros» -en un acuerdo con el Museo de Ciencias Naturales de la ciudad-, sobre el escritor Ezquer Zelaya, y de arquitectura correntina. Otras actividades complementarias son «Paraná es chamamé» -una embarcación que partió de Posadas con religiosos y músicos y transportó la Virgen de Loreto que llegó a Corrientes para el comienzo de la fiesta-, una tenida de acordeonistas de distintos niveles que han llamado «Ring Side Chamamecero», la presencia del grupo Los Cocineros -ambas actividades en el espacio de la Costanera Sur-, la «Chamamé Rave» -una suerte de fiesta electrónica musicalizada por Djs y Vjs y músicos como Diego Pérez, integrante del grupo Tonolec-, y la elección de la reina del festival -que tuvo una nota turbia por la salida algo escandalosa de la «monarca» anterior, que denunció en medios locales haber sido agredida por funcionarios de cultura provinciales.

Por otra parte, hay que mencionar la «Gran Bailanta Chamamecera», el espacio más áltamente popular, favorecido por su gratuidad, que tuvo lugar el jueves pasado también en la Costanera Sur, y que tiene réplicas diurnas en el Puente Pesoa de la localidad de Riachuelo -a pocos kilómetros de la capital- los sábados y domingos.

Lo menos habitual en este tipo de encuentros es la inclusión de un «Mercado del Chamamé». En verdad, es un modelo ya utilizado en distintos encuentros internacionales, que en Argentina comenzó a adoptarse en los festivales de la ciudad de Buenos Aires, pero que ya está teniendo sus saludables imitaciones en otros lugares del país. Así, músicos, periodistas, productores de distintos niveles y tamaños e investigadores, se reúnen para conversar sobre el negocio y la música, no como espacios opuestos sino como fenómenos complementarios.

Sin embargo, y como es lógico, el mayor interés está en lo que ocurre, durante 10 días (del 11 al 20) y por seis horas de duración, en el escenario mayor. Y ahí es, tal como referíamos en el arranque de esta nota, donde esta «Fiesta» tiene particularidades que la diferencian de otros encuentros musicales tipicos en el verano argentino. Muy arraigado en el presente del pueblo correntino y de sus alrededores, el chamamé permite la presencia de artistas de todo tipo y pelaje, más o menos profesionalizados, con mayor o menor repercusión nacional o internacional, y soportar una convivencia saludable muy bien aceptada por un público que, por cierto, prefiere los momentos de un chamamé más marcado, más machacón, y en consecuencia más bailable.

Esta lista amplia incluye, por supuesto, figuras bien conocidas y propuestas con un mayor grado de sutileza. En los días de arranque fueron parte, entre otros, Mateo Villalba, Los Núñez -de un virtuosismo que parece no tener techo-, el genial acordeonista brasileño riograndense Renato Borghetti -que entregó un set excelente al frente de un cuarteto-, el costarricense Manuel Obregón -pianista y ministro de cultura de su país- al frente de una agrupación con músicos de distintas provincias-, el dúo Tonolec -en su versión «acústica» y con altísimo nivel- y Soledad. Con una curiosidad: la digna presencia como cantante del ex futbolista Nelson «Pipino» Cuevas en el contexto del grupo paraguayo Americanta.

Para cuando la fiesta termine, el anfiteatro Cocomarola habrá visto desfilar unos 230 grupos y solistas, de nuestro país pero también de Brasil, Paraguay y Uruguay. Entre ellos, habrán pasado nombres como los de Rudi y Nini Flores, Antonio Tarragó Ros, Luis Carlos Borges, Ramona Galarza, las Hermanas Vera -con Valeria Lynch como invitada-, Ramón Ayala, Luis Landriscina, Mario Álvarez Quiroga, Julia Zenko, Raúl Barboza, Ana Prada, Teresa Parodi, el Chango Spasiuk, Los de Imaguaré, Yayo Cáceres, Mario Bofill, Néstor y Ariel Acuña, Los Alonsitos -dueños además de una peña muy «fashion»-, etc. Y quedará la música sonando para esperar el comienzo del carnaval que, con corsódromo nuevo, comenzará aquí pocos días después.



«23° Fiesta Nacional del Chamamé» y «9a Fiesta del chamamé de Mercosur». (Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola y otros espacios de la ciudad de Corrientes; del 9 al 20 de enero).



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