10 de junio 2015 - 00:00

FIFA-GATE: reapareció Burzaco y negocia ser otro “arrepentido”

Postales del hotel en el cual se hospedó ayer el socio de Clarín Alejandro Burzaco, en el norte de Italia. Ahora debe decidir si acepta la extradición  a Estados Unidos, donde los fiscales buscan indagarlo sobre la trama de sobornos detrás de los derechos televisivos en el fútbol.
Postales del hotel en el cual se hospedó ayer el socio de Clarín Alejandro Burzaco, en el norte de Italia. Ahora debe decidir si acepta la extradición a Estados Unidos, donde los fiscales buscan indagarlo sobre la trama de sobornos detrás de los derechos televisivos en el fútbol.
 Alejandro Burzaco, el hombre de Clarín para el negocio del fútbol, manejó durante ocho horas hasta llegar a Bolzano, en el norte de Italia, donde finalmente se entregó a las autoridades luego de días de estar en la clandestinidad y con alerta roja de Interpol sobre su persona.

Hoy Burzaco deberá comunicar a la Justicia italiana, país del cual es ciudadano, si acepta el proceso de extradición a los Estados Unidos o si, por el contrario, se somete a un juicio en el cual se definirá su suerte.

El lunes a la noche, en Estados Unidos dos enviados de Clarín desplegaban una negociación frenética con las autoridades judiciales de ese país. El objetivo es lograr un acuerdo que le permita a Burzaco ingresar con la figura del "arrepentido" en el sistema penal norteamericano. Para Clarín, esta táctica es la que sirve, porque le permite tener un control de daños.

Pero las conversaciones en Washington con los fiscales que trabajan junto con la procuradora Loretta Lynch son más bien ásperas. Habría dos puntos críticos: uno más bien salvable, que es la multa que Burzaco debería pagar antes de cualquier trato. En casos normales, esa multa es un porcentaje del delito económico del cual se acusa a un imputado (en el caso de Burzaco, un soborno que sobrepasa los 20 millones de dólares).

El problema es que como Burzaco ya estuvo prófugo, ahora esa caución es mucho más elevada y ya estaría en los 15 millones de dólares.

El segundo punto es la información que el socio de Clarín va a proporcionar. Burzaco querría hablar de los entretelones de la FIFA, contar anécdotas de Julio Grondona que él ya no puede desmentir y remontarse a cumbres secretas en todas las latitudes.

Cualquier opción es preferible a revelar toda la trama de sobornos y corrupción que encierra la competencia por los derechos televisivos, según la investigación, desde la Copa del Mundo de Francia de 1998.

Eso es justamente lo que quieren saber los fiscales estadounidenses. Todos los relatos sobre ese mundo opaco que es la FIFA ya los estaría proporcionando el arrepentido cuyo testimonio devino en el derrumbe de Joseph Blatter como titular del organismo con sede en Zúrich.

Clarín precisa, a como dé lugar, que Burzaco no se explaye sobre las maniobras que le significaron a la firma Torneos y Competencias dividendos excelentes y balances notables que inflaron las acciones bursátiles de ésta.

Ese camino sólo sería posible si incluyera, lo cual por ahora es difícil, que la Securities Exchange Comission (SEC) retire su foco de la empresa cuyo paquete accionario Clarín comparte con el Grupo Liberty y con Direct TV.

Ayer por la mañana fue evidente como nunca toda la maniobra del prófugo Burzaco, que incluso ordenó a sus abogados instalar el rumor de que ya había regresado a la Argentina y que se presentaría de un momento a otro ante las autoridades. Burzaco no se siente seguro en el país, donde, además, el Gobierno podría retenerlo hasta que la causa impulsada por la AFIP contra Torneos, cuyo epicentro es una evasión multimillonaria, tenga una conclusión.

Es evidente: además de esa causa penal tributaria, en breve Burzaco va a afrontar un expediente penal en la Justicia federal, porque la suma de la supuesta evasión está muy por encima de los cánones que preservan de las penas más duras a los evasores.

Como sea, el largo periplo judicial de Burzaco, entre Italia, la Argentina y los Estados Unidos, no ha hecho más que comenzar.

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