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¿Fin de un boom? Hay 850.000 m2 de oficinas vacías
La vacancia en oficinas clase B, de menor categoría, llega al 10%. Muchas compañías, además, recortan gastos y mudan sus oficinas al corredor norte, donde hay un boom de construcción de edificios corporativos.
Armando Pepe, de la inmobiliaria que lleva su nombre, explica que no observa en el mercado actualmente un impacto derivado de la crisis internacional. Sin embargo, señala que sí se vio un cambio a partir de 2008, cuando los problemas financieros en Estados Unidos empezaron a sentirse con fuerza. «Un poco por eso y otro poco por incertidumbres domésticas, algunas empresas se fueron retirando y hoy hay 850.000 metros cuadrados de oficinas en alquiler que están vacías», explicó a este diario. Lo que según Pepe se registra en cambio, es la elección de los inversores por departamentos chicos (de uno o dos ambientes), que se venden rápidamente. La clave es: montos bajos, financiamiento durante la obra (dos años), resguardo del capital con apreciación proyectada y posibilidad de renta.
Incremento
El presidente de la Cámara Argentina Inmobiliaria, Néstor Walenten, se manifestó en el mismo sentido. «El impacto de la crisis no se sintió sino eventualmente en que el mercado inmobiliario se transformó en el único confiable, ante la falta de alternativas financieras atractivas», señaló a Ámbito Financiero. Walenten recuerda que desde 2002, los inmuebles no dejaron de apreciarse. Este año, lo hicieron entre un 10% y un 12% en promedio, aseguró el operador. Advirtió que no aumentaron más porque la demanda no puede convalidar precios tan altos, aunque la suba de los costos de construcción afectados por la alta inflación tracciona los valores mucho más que esos porcentajes.
Walenten coincidió además con Pepe en que se observan oficinas vacías, pero que en parte se debe a que muchas compañías dejaron sus tradicionales espacios en la City porteña y se mudaron al corredor norte. Herman Faigenbaum, director general de Cushman & Wakefield, adjudica este fenómeno a que muchas empresas están afectadas por la volatilidad política que se vive en el país e intentan reducir gastos. «Hay una migración importante de firmas hacia el corredor norte. Esas empresas dejan lo peor del inventario que son las oficinas chicas de las zonas tradicionales y eso hace que en las unidades clase B, haya una vacancia más alta que otros años que llega al 10%», aseguró.
El clima preeleccionario, igualmente, tampoco afectó en gran medida al mercado. Hubo una pequeña porción de la demanda que postergó decisiones antes de las elecciones primarias del 14 de agosto. «Pero una vez que el panorama se definió un poco más, y se descuenta el resultado de octubre, el mercado volvió a la normalidad», sentenció Walenten.


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