11 de agosto 2009 - 00:00

Fin de un mito: crédito hipotecario fácil en EE.UU.

Los precios de las viviendas en EE.UU. todavía están en baja. A quienes compraron cuando estaban en su mejor momento, hoy les conviene no pagar la hipoteca y esperar la ayuda del Gobierno para refinanciar.
Los precios de las viviendas en EE.UU. todavía están en baja. A quienes compraron cuando estaban en su mejor momento, hoy les conviene no pagar la hipoteca y esperar la ayuda del Gobierno para refinanciar.
Boston, Estados Unidos - «Sus ingresos son insuficientes para obtener el crédito para la casa que usted desea» o «para comprar la vivienda debe hacer un pago por el 25% del total». Estas frases, comúnmente escuchadas en los escritorios de los bancos argentinos a la hora de pedir un préstamo, no sonaban en Estados Unidos hasta que se desencadenó la crisis.

Conseguir hoy un crédito hipotecario en el país que tradicionalmente vivió a base de préstamos se transformó en una misión difícil de lograr. Poco a poco, el mercado se empieza a mover, pero las reglas que surgieron para frenar el descalabro que significó el otorgamiento de créditos a personas que no calificaban para obtenerlos, sumadas a la etapa recesiva, da como resultado que sea muy pequeño el grupo que puede acceder a estos préstamos.

Con los precios de las viviendas todavía en baja, a las personas que compraron a valores altos y que están, según la jerga, «underwater» (ahogados), les conviene no pagar la hipoteca que habían obtenido y esperar la ayuda del Gobierno para refinanciar, hecho que frena aún más el mercado inmobiliario y hace que sea imposible romper con este círculo.

Justamente, el programa para una vivienda asequible que lanzó Barack Obama en marzo ayuda a los propietarios a retener sus casas modificando el préstamo o refinanciándolo. Desde Fannie Mae -la compañía más importante que otorga hipotecas, controlada por el Gobierno norteamericano-, la directora de Comunicaciones, Cristina Miranda, explicó a este diario que promocionan este plan para evitar que continúen la ejecuciones.

Restricción

Los requisitos para obtener una hipoteca hoy no son muy distintos de los que se exigen tradicionalmente. Existe la restricción por el lado de los ingresos (la relación cuota/ingreso es de alrededor del 30%) y la obligación de hacer un pago de en torno al 20% del valor de la propiedad, con una tasa de interés, para los préstamos a 30 años, que oscila entre el 5% y el 6% anual.

Sin embargo, a pesar de que se incrementó levemente el pedido de créditos hipotecarios (en un 6,6% interanual), de las carpetas que son presentadas muchas son rechazadas. Las razones no son otras que las de un país en plena recesión: los ingresos de los solicitantes son irregulares y buena parte de estos «en negro», y la obligación de hacer un pago de, al menos, el 20% del valor de la propiedad, hace que los ahorros con los que se deba contar sean, como mínimo, de u$s 50.000.

Según detallaron de la Asociación de Banqueros Hipotecarios (MBA, por sus siglas en inglés) a este diario, en 2008, de las solicitudes de créditos que se presentaron, un 55% se otorgó. Sin embargo, en 2009 «muchas entidades volvieron sus estándares de financiación más estrictos», explicaron.

¿Cuál es el nuevo equilibrio en las regulaciones en el mercado de hipotecas? Aún nadie lo sabe con certeza, aunque sí está claro que retornar a la laxitud anterior a la crisis no es una opción. Poco acostumbrados a «vivir con lo propio», los norteamericanos desandan así, por la fuerza, un camino de acumulación de préstamos.

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