Flojísimo arbitraje del inglés Webb

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La final del Mundial será recordada no sólo porque España es por primera vez campeón del mundo, sino por el flojo arbitraje del inglés Howard Webb, quien fue eje de las polémicas del partido. Holanda salió a plantear un juego mucho más físico que España, y en esa obsesión por presionar a los mediocampistas de la Furia, pegaron de más. Siete amonestados tuvo la Naranja en el partido, y un expulsado: Heitinga, en el segundo tiempo adicional.

Sin embargo, en Holanda se podrían haber ido expulsados otros jugadores como Van Bommel (fue amonestado y pegó mucho después de la tarjeta), y lo mismo ocurrió con De Jong, quien con amarilla siguió con el juego brusco. El árbitro no fue permisivo solamente con Holanda, sino también con el seleccionado español. El mismo Andrés Iniesta, quien con su gol consagró a la Furia, le cometió una falta sin pelota a Van Bommel, y podría haber visto la roja. No fue sancionado ni con amarilla, tarjeta que vio después de festejar el gol, por sacarse la remera.

El mismo público presente en el Soccer City no le dejó pasar al árbitro su floja actuación, y en el final del partido, cuando saludó a Joseph Blatter y a Jacob Zuma, fue muy insultado por la afición de Johannesburgo. Arjen Robben se mostró crítico. «Creo que en la jugada de Puyol claramente tenía que haberlo expulsado», dijo sobre lo ocurrido en el minuto 84 con empate sin goles, cuando Robben encaró el marco español y se vio entorpecido por Carles Puyol. «Tendría que haber marcado el gol, pero así es el fútbol, uno intenta siempre lo mejor», dijo también, autocrítico. «Es muy decepcionante, pero así es, siempre hay un equipo que tiene que perder, pero es muy frustrante», agregó el jugador de Bayern Munich. «Todos estábamos hablando del árbitro en el vestuario y eso es algo negativo. Honestamente, si se juega la final, se necesita un árbitro de clase mundial y su actuación no fue de clase mundial», finalizó.

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