9 de octubre 2012 - 00:00

FMI presiona a EE.UU. y UE para evitar nueva recesión

Christine Lagarde
Christine Lagarde
Tokio - El Fondo Monetario recortó ayer su estimación de crecimiento global por segunda vez desde abril (es la cuarta en doce meses) y advirtió a funcionarios europeos y estadounidenses que la desaceleración se prolongaría si no logran corregir los problemas de sus economías. El nivel de actividad global es demasiado débil para disminuir el desempleo, y el poco impulso que existe viene principalmente de los bancos centrales, dijo el FMI en su Panorama Económico Mundial, divulgado antes de su reunión bianual que se realizará en Tokio esta semana. «Un tema clave es si la economía mundial se ha topado con un nuevo brote de turbulencia, en lo que siempre se esperó que fuera una lenta y agitada recuperación, o si la actual desaceleración tiene un componente de mayor duración», dijo. «La respuesta depende de si los funcionarios europeos y estadounidenses lidian proactivamente con sus grandes desafíos económicos de corto plazo», agregó el informe.

Para 2012, el FMI espera ahora que el PBI global crezca sólo un 3,3%, por debajo de su estimado de julio del 3,5%, lo que representaría el ritmo de expansión más lento desde 2009.

Para 2013, la expansión será del 3,6%, proyecta el organismo dirigido por Christine Lagarde. El alza en el volumen de comercio global será de un 3,2% este año, frente al 12,6% registrado en 2010.

Las previsiones del FMI asumen que Wa-shington y Bruselas actuarán con determinación, lo que permitirá que la actividad económica comience a acelerarse a lo largo de 2012. Si, por el contrario, Europa y los EE.UU. se quedan dormidos en los laureles, los datos macroeconómicos volverán a decepcionar. El Fondo no titubea a la hora de calificar de «alarmantemente altos» los riesgos de una gran desaceleración mundial.

El organismo, que celebra esta semana su reunión anual conjunta con el Banco Mundial (BM) en Tokio, destaca que la probabilidad de que el crecimiento mundial caiga por debajo del 2% en 2013 -lo que equivaldría a una recesión en las economías avanzadas y una seria ralentización en las emergentes- ronda ahora el 17%, frente al 4% de abril. Especialmente graves son las perspectivas de Europa, donde las probabilidades de recesión para 2013 superan el 80%, según el Modelo de Proyecciones Globales del Fondo (GPM). En los EE.UU., la probabilidad de una recesión el próximo año es del 15% y en Japón, de más del 25%.

En Europa, la deuda soberana tendrá que continuar su proceso de ajuste, y el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y el mecanismo permanente de rescate -MEDE- deberán apoyar a los países en crisis y a sus bancos para aliviar los problemas de financiación y acabar con la retroalimentación negativa entre los títulos soberanos y la banca. Además, las medidas contra la crisis deben perseguir no sólo resultados rápidos y tangibles, sino también una «mayor unidad monetaria», insiste el FMI. En los Estados Unidos, el Fondo alerta del problema del «precipicio fiscal», término con el que se describe el incremento automático de impuestos y los grandes recortes de presupuesto que tendrían lugar si no se toman medidas antes de finales de este año. «Los mercados parecen considerar que el abismo fiscal es un riesgo menor dado que el Congreso alcanzó compromisos en el pasado para solucionar situaciones en las que había mucho en juego», dice el informe. «Eso implica que si el riesgo se materializa, se golpearía duramente la confianza, lo que contagiaría rápidamente a los mercados financieros en el resto del mundo», agregan los economistas del FMI.

Agencias EFE, DPA y Reuters

Dejá tu comentario