13 de mayo 2014 - 00:00

Fracaso del mercado XI

Fracaso del mercado XI
El proceso de consolidación de las Bolsas es un fenómeno reciente y transitorio, que parece obedecer a los cambios tecnológicos ("La evolución histórica de las Bolsas financieras", B.N.Jorgensen et.al., 2011), que en su momento habrá de finalizar y cuyos efectos finales no conocemos ("El impacto de la desmutualización en la performance de las Bolsas", A.M.Morsy, 2007). Por lo pronto es claro que las consolidaciones no disminuyen el riesgo del mercado ("Consolidación de las Bolsas y riesgo", F.B.Slimane, 2010), que su efecto sobre la liquidez es asimétrico ("Fusión de Bolsas y liquidez", U. Nielsson, 2009) y que pueden incrementar los costos operativos ("Fusión de Bolsas y la forma débil de la eficiencia del mercado: evidencia de la consolidación Báltica y del OMX Nordic", J. Hellstrom et.al., 2012).

Implicancia

Esto no debe sorprender porque "per se" las consolidaciones implican la conformación de monopolios o de monopolios más fuertes. Si estos efectos negativos no se han trasuntado de manera masiva, es porque al mismo tiempo que se redujo el número de las Bolsas tradicionales se redujo su relevancia ("Competencia/Fragmentación en mercados de acciones".

"Una encuesta de la literatura", P. Gomber et.al 2013), y el peso y la cantidad de mecanismos de negociación alternativos creció (¿A dónde se ha ido todo el trading?

"Un acercamiento por redes a las Bolsas europeas y mecanismos operativos alternativos", C. Lucarelli et.al. 2011), generando la disminución en los costos de intermediación, spreads y volatilidad, e incremento de la velocidad y profundidad del mercado que apreciamos hoy ("¿Lastima la fragmentación del mercado la calidad del mercado?", M. OHara y M.Ye, 2009). Mañana sigue. El Dow (el S&P 500 también) marcó ayer un nuevo récord al trepar un 0,68% a 16.695,47 puntos.

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