De acuerdo con el diario estadounidense The New York Times, en Florida se espera un verano de sermones y eventos dedicados a sensibilizar a los políticos sobre la "causa ecologista". A cargo de esa tarea estará el arzobispo Wenski, quien buscará que el tema del cambio climático esté en dentro de las campañas de los diferentes candidatos presidenciales, de cara a las elecciones de noviembre de 2016.
"Éste no es un tema de la derecha o de la izquierda", dijo Wenski. "Es más importante que cualquier otra batalla ideológica", agregó ayer el purpurado.
Francisco, sabiendo que Florida es uno de los territorios más importantes para la campaña presidencial estadounidense, decidió apostar a concientizar a los dos candidatos republicanos -un partido mayoritariamente negacionista al cambio climático- que se ubican mejor en las encuestas (10% de intención de voto cada uno en una primaria con más de una decena de aspirantes), que son católicos y realizaron su carrera política en ese estado: Bush y Rubio.
Hasta ahora, las reacciones sobre la encíclica del Papa, que será publicada hoy, no fueron las mejores entre los conservadores estadounidenses. Y justamente el martes, Bush -quien se convirtió al catolicismo en 1994- advirtió que su "política económica" no se basará en lo que diga su "sacerdote, obispo o papa", al tiempo que recordó que el rol de la religión es "hacernos mejores personas y no tanto con el ámbito de la política".
Tanto Rubio, que aún no se pronunció sobre el documento papal filtrado por la prensa en los últimos días, como Bush han cuestionado o negado que la actividad humana cause el cambio climático y han criticado con dureza las políticas diseñadas para gravar o regular la quema de combustibles fósiles, un punto cuestionado por Francisco en su texto en el que, además, califica de "depredadores ambientales y humanos" a las multinacionales.
Según recordó ayer The New York Times, ambos precandidatos republicanos cortejaron a donantes influyentes para su campaña, como los hermanos multimillonarios Charles G. y David H. Koch, quienes se oponen vehementemente a tales políticas climáticas.
Ayer, Francisco dijo que "la casa común que es la creación se está arruinando y eso nos daña a todos, especialmente a los más pobres", y explicó de ese modo que su encíclica es un llamado a la responsabilidad "sobre la base de la tarea que Dios dio al ser humano de crear y custodiar el jardín".
Para los analistas, debido a que el Sumo Pontífice dijo que quiere influir en una importante reunión sobre el clima de Naciones Unidas este año, el documento consolida aún más su rol como un jugador diplomático global luego de su mediación que acercó a Cuba y a Estados Unidos a la mesa de negociaciones el año pasado.
La publicación precede su viaje a EE.UU. en septiembre, cuando hablará ante la ONU y el Congreso sobre desarrollo sustentable, una cita en la que podrían irritarse aún más los republicanos.
| Agencias ANSA y Reuters, y Ámbito Financiero |


Dejá tu comentario