La Policía, que dio la cifra de un millón de personas en la misa, dijo que se trató de la congregación más importante reunida durante una manifestación pública en el país.
Francisco canonizó a Joseph Vaz, misionero llegado de India y venerado por su ayuda a los pobres y enfermos de todas las comunidades, que se convirtió en el primer santo de esa nación de 20 millones de habitantes, el 7% de ellos católicos.
"La Iglesia no hace distinción entre razas, credos, pertenencias tribales, condiciones sociales ni religiones", dijo el Papa. "La libertad religiosa es un derecho humano fundamental", aseveró, en un contexto de creciente violencia religiosa en Sri Lanka, de mayoría budista.
Grupos nacionalistas budistas atacaron recientemente mezquitas e iglesias para denunciar la influencia, según ellos injustificada, de estas minorías. En un gesto para contrarrestar esas tensiones, Francisco visitó ayer de improviso un templo budista en Colombo.
En el templo Baha Bohdy, el Sumo Pontífice fue recibido por el presidente de esa organización budista internacional, Banagale Upathissa.
| Agencias AFP, ANSA y EFE |

