Después de un comienzo de temporada inmejorable para Juan Martín del Potro y para David Nalbandian, en menos de 48 horas la realidad los depositó en distintos caminos. Por un lado, en Sídney (u$s 422.300, dura), el tandilense padeció el desgaste de más de tres horas de partido ante el español Feliciano López y ayer, ante el alemán Florian Mayer, no tuvo respuestas: cayó por 6-2 y 7-5 en una hora y cuarto. «Estaba un poco cansado por el partido del lunes. Después de tanto tiempo sin jugar, si tenés un primer juego de más de tres horas, es bastante difícil para el cuerpo asimilar ese desgaste», explicó Del Potro. Pero subrayó: «Cuando perdés, duele, pero ahora es diferente, siento las cosas distinto. Perdí, pero tengo otro torneo en dos días y estoy bien, mi muñeca está bien, y eso es lo bueno». El que también se despidió del certamen australiano fue Juan Ignacio Chela, tras caer ante el serbio Viktor Troicki, 4° preclasificado, por 6-2 y 6-3.
Distinta suerte le tocó a Nalbandian. En Auckland (u$s 398.250, dura), el cordobés despachó en casi una hora al alemán Philipp Petzschner por 6-3 y 6-2. Anoche, por los cuartos de final, se enfrentaba con el estadounidense John Isner, 3° favorito y defensor del título.
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