- ámbito
- Edición Impresa
Fuerte interés en el maíz y la soja vieja en plaza local
Por el lado de la soja, la demanda sigue activa, y las alzas en maíz también traccionan un poco a la oleaginosa. Además, seguimos viendo señales de demanda, con buen ritmo de exportaciones de EE.UU., y de compras en China. Adicionalmente, cuando ya parecía que el riesgo climático abandonaba a Sudamérica, la falta de lluvias sobre la franja este instaló dudas.
En lo que hace al trigo, la demanda está apareciendo por el lado de Egipto, pero se generaron muchas idas y vueltas con un nuevo requerimiento por parte de este importante comprador, de bajar la tolerancia a la presencia de hongos a cero por ciento, lo cual es muy difícil de asegurar, y ya causó rechazos de embarques desde Francia.
Volviendo al mercado local, los precios disponibles en pesos estuvieron apuntalados por una devaluación del peso. Pero además la necesidad de las industrias por materia prima para moler llevó a que se pagaran premios superiores a los u$s 20 por tonelada respecto de la soja nueva. El problema es que si bien durante febrero la necesidad podría continuar, cuando arribe mercadería de la campaña nueva, el premio debería desaparecer.
En cuanto a la soja de campaña nueva, algunos condimentos alcistas externos generaron un pico, pero la maduración de éstos podría llevar tiempo, y la presión de ventas que esperamos para la campaña nueva en soja por cuestiones financieras podría jugar en contra. El grueso del sector financió los insumos en pesos a cosecha nueva. Los vencimientos se pautaron en mayo o junio. Dado que las ventas de soja nueva son muy bajas, lo más probable es que se deba vender fuertemente en el mercado disponible. Eso haría que los valores locales bajaran por la presión vendedora. Es importante anticiparse a esto vendiendo antes, o bien buscar la forma de refinanciar esos compromisos.
En lo que hace al maíz el acumulado de ROE Verde de campaña nueva sigue subiendo, y las compras de exportadores vienen retrasadas. Esto pasa porque los intermediarios internacionales se encuentran con buena demanda por la situación de Sudáfrica, al tiempo que la disponibilidad de maíz viejo en la Argentina es importante, y se espera una cosecha, si bien menor, que generará un saldo exportable interesante. Con todo esto el mercado se ha puesto muy dinámico. No obstante el buen momento del maíz podría no ser duradero. Una vez que volvamos a concentrarnos en EE.UU., con intenciones de siembra en alza, podríamos ver un ajuste negativo.
El otro mercado que venimos esperando es el de trigo. Localmente la eliminación de derechos de exportación encontró a los exportadores muy comprados, e inicialmente estuvieron muy tranquilos en el mercado. Luego se enfocaron en operaciones con compradores no tradicionales que toman maíz de menor calidad pero con precios muy bajos. Sin embargo, Brasil sigue con compras lentas. La cuestión aquí es seguir esperando ya que la posición comprada de la exportación estaría ya revirtiéndose, y cuando entre Brasil deberán salir a conseguir la mercadería ofreciendo precios más competitivos.
(*) Profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

Dejá tu comentario