29 de junio 2010 - 00:00

Gambaro abrirá los actos en Frankfurt

Bromas futbolísticas: Magdalena Faillace, titular del comité organizador de Cancillería, y Jürgen Boss, director de la Feria del Libro, quien deseó suerte a la Argentina en Frankfurt pero no en Sudáfrica.
Bromas futbolísticas: Magdalena Faillace, titular del comité organizador de Cancillería, y Jürgen Boss, director de la Feria del Libro, quien deseó suerte a la Argentina en Frankfurt pero no en Sudáfrica.
Frankfurt - Griselda Gam (se pensó también en Ricardo Piglia y Abelardo Castillo) es la autora elegida como invitada principal para la ceremonia inaugural de la Feria del Libro de esta ciudad, que se realizará desde el 6 al 10 de octubre próximo y donde la Argentina será invitada de honor, en una participación que constituirá la principal actividad en el exterior en función del Bicentenario argentino.

El anuncio se hizo en el caluroso mediodía de ayer en esta ciudad, donde por un momento se unieron dos pasiones argentinas, fútbol y política, para quitarle protagonismo a la literatura. Hacía sólo horas que el país anfitrión -que festejó en la calles como si hubiera ganado la final- y el invitado se habían clasificado en sendos partidos para participar de los cuartos de final del campeonato mundial que se desarrolla en Sudáfrica. Y no sólo habían superado la prueba sino que además se habían constituído en rivales para el próximo sábado. No pudo evitar hacer una referencia a ello Jürgen Boss, el director de la Frankfurter Buchmesse, que deseó suerte a la Argentina en la feria, aunque no en el partido. A su turno, la embajadora Magdalena Faillace, titular del Comité organizador de la Cancillería, también se refirió al fútbol como un tema de la cotidianeidad y la cultura argentinas.

Pero fuera de lo lúdico, la política también sirvió para descontracturar una puntual y formal conferencia de prensa -que, de hecho, fue en realidad una exposición. Es que en su discurso, y al destacar la presencia de la última dictadura militar en los relatos de escritores argentinos que participarán con su obra aquí, Boos utilizó los términos «reconciliación» y «abrazo» sin precisar destinatarios, como un modo de elogiar la actitud argentina frente a su pasado reciente, sin referencia alguna a los procesos judiciales que se desarrollan. Faillace tuvo entonces que improvisar algunas líneas de un discurso y una presentación -vía power points y video-perfectamente repasados: «queremos el abrazo y la reconciliación después de la justicia», contestó a su predecesor en la palabra.

El escenario del Instituto Cervantes en Frankfurt fue el lugar elegido para que la Argentina cumpla con la presentación oficial ante periodistas de lo que será su participación en octubre, donde se anticiparon presencias y características del pabellón argentino. Entre los escritores que podrían llegar a tierras alemanas durante los días que dure la feria -se los pensó, pero aún no se los invitó- figuran Juan Gelman, Ricardo Piglia, Diana Bellessi, Laura Valenzuela, Abelardo Castillo, Silvia Ipararraguirre, Tito Cossa, Martín Kohan, Osvaldo Bayer y Mempo Giardinelli, entre otros, además de Claudia Piñeiro, que ya estuvo el año pasado.

Autores leyendo de día y de noche, cine, teatro, música, danza y artes visuales serán parte de la actividad en el pabellón argentino de 450 metros cuadrados, el que contará con un laberinto central dedicado a la literatura argentina, intentando un homenaje a la obra de Jorge Luis Borges. El autor de «El Aleph» y Julio Cortázar serán protagonistas esenciales. El homenaje en el caso del gestor de «Rayuela» es denominar con ese título a un programa de intercambio implementado junto a las Casas de las Literaturas de Frankfurt, Leipzig, Berlín y Stuttgart. Así, los escritores argentinos Alan Pauls, María Negroni, Pablo de Santis, María Sonia Cristoff y Ariel Magnus, vivirán un mes en suelo germano, mientras que un número igual de autores alemanes hará lo propio en Argentina.

También ayer la comitiva argentina aprovechó para destacar los avances del Programa SUR, por el que en los últimos 14 meses se tradujeron cerca de 292 obras de 258 escritores argentinos a 31 idiomas de 38 países diferentes. Se trata de subsidios de hasta una suma máxima de u$s 3.200.

Además de Faillace y Boos, del panel de presentación en el escenario de la sala principal del Instituto Cervantes participaron la titular de esa entidad, Mercedes del Castro, y en representación de los editores argentinos la presidenta de la Cámara Argentina de Publicaciones, María Pía Gagliardi, y su par de la Cámara Argentina del Libro, Carlos de Santo. Este último, en representación de las empresas de menor envergadura, ponderó la organización y la participación de las editoriales, aunque formuló un deseo a modo de advertencia: «que no sea una foto, sino que la película continúe», en relación a futuras participaciones argentinas, más allá del Bicentenario.

En la información de impecable packaging que entregó ayer la gente responsable de la participación argentina en Frankfurt, no hubo tiempo de cambiar el nombre del canciller, de modo que en esas páginas Jorge Taiana retenía su puesto. Pero no fue el único dato desactualizado. Un paper de la Frankfurter Buchmesse escrito en inglés para informar sobre datos básicos de la Argentina, otorgaba un valor al euro de 4,31 pesos, entre otras informaciones ya no vigentes sobre la economía argentina.

* Enviada Especial

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