La ofensiva militar en Gaza no modificó el favoritismo del ex primer ministro conservador Benjamin Netanyahu (foto), el jefe de la oposición, para las elecciones israelíes del 10 de febrero. Sí, en cambio, reforzó dentro de la coalición gubernamental saliente al ministro de Defensa, el laborista Ehud Barak, en desmedro de la canciller, Tzipi Livni. Según los últimos sondeos, el Likud de Netanyahu obtendría 31 escaños en el Parlamento de 120 miembros, contra 23 a 26 de Kadima (de Livni), que tiende a caer, y 14 o 15 de un fortalecido laborismo.
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