La peor sequía en más de medio siglo devastó el año pasado los cultivos de maíz de Estados Unidos, el mayor productor mundial del grano, y catapultó los precios de los alimentos para el ganado.
Lluvias y nevazones recientes han mejorado las condiciones para el próximo cultivo de granos que ya está comenzando a sembrarse en la región central estadounidense y los precios de los cereales se han debilitado en los últimos meses.
Sin embargo, Cargill, una de las mayores corporaciones privadas del mundo sin cotización en Bolsa, dijo que la sequía había "prolongado el impacto".
Cargill está sumamente expuesta a las débiles cosechas por ser un exportador y procesador líder de cultivos, fabricante de alimentos para ganado y productor de carnes y etanol. La compañía también actúa como un operador mundial de materias primas y gestor de riesgo en mercados financieros mundiales.
"Siempre que tienes un cultivo reducido, simplemente afecta a todo tu sistema", dijo la portavoz de la compañía Lisa Clemens.
Cargill está entre las cuatro grandes compañías conocidas como las empresas "ABCD", que dominan el flujo de bienes agrícolas en el mundo.
La empresa, con sede en Mineápolis, una de las mayores procesadoras de carne de res del país, había estado advirtiendo desde el verano boreal pasado que la sequía perjudicaría sus operaciones de carne al reducir los suministros de cabezas de ganado y elevar los costos de producción.
Cierre de planta
En febrero, Cargill cerró una planta en Plainview, Texas, debido a los bajos suministros de carne y despidió a algunos de los 2.000 empleados de la fábrica.
La compañía asumió un costo financiero único por el cierre, pero no espera registrar un "impacto material adverso" en su desempe-
ño general de 2013, dijo Clemens.
Cargill reportó ganancias netas por u$s 445 millones para el tercer trimestre fiscal de 2013, que finalizó el 28 de febrero, frente a los u$s 766 millones del mismo período del año anterior.
Los ingresos del tercer trimestre subieron un 1% a u$s 32.200 millones, dijo la compañía en un comunicado.
El número de cabezas de ganado en Estados Unidos ha disminuido a su menor nivel en 61 años, pues los productores ganaderos han recortado sus rebaños para poder hacer frente a los crecientes costos.
El ganado que era previamente enviado a Plainview, que procesaba unas 4.500 cabezas por día, fue desviado a otras plantas de Cargill en Texas, Kansas y Colorado.
| Agencia Reuters |


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