- ámbito
- Edición Impresa
Garajes de microcentro, en crisis por ola de piquetes
Las recurrentes protestas frente al Ministerio de Trabajo son una verdadera pesadilla para los garajes de la zona.
Entre el sonido del bombo y los cánticos frente al Ministerio de Trabajo se entremezclan las quejas de los comerciantes y vecinos de la zona. Los más perjudicados son los garajes por hora: «Hoy tenemos el 60% de la playa libre; hace una semana, a esta hora no había una sola cochera desocupada», sostuvo el encargado de un estacionamiento, ubicado en el centro del reclamo, en Alem al 600.
Entre los manifestantes se entremezclaban grupos de extranjeros que fascinados con la Ciudad y la escena del día, se paraban para sacar fotos y comentar la situación entre ellos. «A nosotros no nos sorprenden estas cosas, estamos acostumbrados, estamos en Latinoamérica», comentó una pareja de mexicanos mientras recorrían las vidrieras en busca de carteras de cuero argentino.
A sólo una cuadra, sobre la calle Viamonte, la realidad no parece ser diferente; entre el ruido del tráfico y los bombos resonando se encuentra Alberto en la puerta de su estacionamiento en busca de clientes. «Los días son muy tranquilos, hay poco movimiento», comentó el hombre con tono preocupado. En la cochera de cuatro pisos, con capacidad para más de 200 vehículos, 60 hoy están libres y ya por el horario estimaban que ese número no iba a cambiar. «Cuando los cortes son programados desde la mañana, los trabajadores buscan otra vía de transporte y evitan traer el coche al centro», explicó el encargado.
Las primeras estadísticas afirman que en lo que va del año ya se han registrado 2.050 cortes y piquetes en todo el país, de los cuales 145 transcurrieron en setiembre, 42 más que en 2003 luego de la crisis de 2001. Estas cifras recuerdan la situación vivida en 2002, donde los argentinos se habían acostumbrado a convivir con los grupos piqueteros y el caos de tránsito.
«Hay lugar», se puede ver en la puerta de una playa en Tucumán 341, situación poco usual para la zona céntrica. «Hace mucho tiempo que no utilizábamos el cartel un día de semana», indicó el responsable del local, que estimó las pérdidas en más de $ 500 por día, lo cual ascendería a $ 2.500 en una semana laboral.
Mientras la marcha avanzaba por la Avenida de Mayo, la encargada de Auto Parking, de la calle Tucumán, protestaba entre sus compañeros: «Molestan a todos los que queremos trabajar», sostuvo la mujer, quien aseguró que a lo largo de la semana la ocupación cayó más del 70%. «La gente tiene miedo y si puede evitar la zona lo hace; hoy es un peligro transitar en auto por el centro», concluyó la mujer que entre sus palabras dejaba entrever su bronca.
Posibles cierres
Si bien los garajes son los más perjudicados, no hay duda de que todos los comerciantes de la zona sufren los cortes. En el local de ropa masculina Daniel Hechter indicaron que la semana pasada se trabajó sólo al 50%. Además, reconocen que si la situación se complica podrían decidir cerrar el local, perdiendo así todo el día laboral. «La gente tiene miedo y prefiere no venir al negocio en estos días», explicó uno de los vendedores, quien aseguró que ya conoce de memoria el ritmo que desprenden los bombos. La misma situación la vive el puesto de diarios ubicado a metros del Ministerio de Trabajo: «No sólo sufrimos la baja en las ventas, sino que hay que estar atento todo el tiempo a que no falte nada», comentó el comerciante que aseguró que en muchas oportunidades pensó en no abrir su quiosco de día. «Cada vez están desde más temprano y más horas, hoy tiré agua en la vereda; si no, todos se sientan acá y hacen mugre», finalizó el joven.


Dejá tu comentario