17 de diciembre 2010 - 00:00

Garré avanza; Aníbal retrocede

Nilda Garré
Nilda Garré
La ministra de Seguridad, Nilda Garré, completó ayer parte del staff que la escoltará y avanzó en el diseño de la reforma que aplicará en las fuerzas de seguridad. El fin de semana, según trascendió, será clave para definir el perfil de la primera etapa de esa acción.

Aunque es sólida la tendencia de que la flamante ministra quiere «democratizar» la Policía Federal y estudia la posibilidad de designar a un jefe civil al frente de esa fuerza, sigue en veremos la hipótesis de si aplicará o no una profunda purga.

Sus antecedentes en Defensa dan indicios en ese sentido, pero ayer en Gobierno se hablaba de que un movimiento de uniformados podría limitarse a una reforma, que consideran «razonable» a partir del cambio de ministro, al desplazamiento de la cúpula policial.

Ayer, para despejarse de un episodio que lo dañó profundamente, Aníbal Fernández reveló, de manera curiosa, que la Policía Federal actuó sin tener una orden ni indicaciones precisas del poder político en los choques violentos con ocupas en Villa Soldati. Por otro lado, se afirmaba que la secuencia de cambios debería completarse antes de marzo porque los meses de verano son, en general, más calmos en materia delictiva en la Capital Federal cuando el foco de atención, y las bandas, se trasladan a la costa atlántica.

Ayer, en tanto, se publicó en el Boletín Oficial la designación de tres colaboradores de Garré. La fiscal Cristina Caamaño, cuyo nombramiento fue anticipado por este diario, será secretaria de Seguridad Operativa, cargo que equivale al de viceministra del área.

En tanto, fueron nombrados Patricia Báez Rocha, subsecretaria de Coordinación; y Gustavo Ariel Sibilla, secretario de Planeamiento. Los decretos que designan a los tres funcionarios llevan la firma de Cristina de Kirchner.

Caamaño es fiscal y estaba a cargo de la investigación del crimen del militante Mariano Ferreyra, mientras que Patricia Báez Rocha desempeñó un rol similar al que tendrá ahora en el Ministerio de Defensa, durante la gestión de Garré, y Sibilla era el segundo de la ministra en Defensa.

Para los próximos días, Garré dejó pendiente la designación en el área de Seguridad Deportiva, donde estaba el anibalista Pablo Paladino, que presentó, anteayer, su renuncia al cargo.

En cuanto a líneas de acción, la ministra ensayó un argumento semántico para defenderse de la acusación de «garantista» que le hacen sectores de la oposición.

«Ese adjetivo significa defender los derechos que figuran en la Constitución Nacional», dijo y completó: «Si eso es ser garantista, entonces no me preocupa, pero vamos a garantizar todos los derechos humanos, y entre ellos está el derecho a la seguridad, porque es también un derecho de los habitantes y por eso vamos a poner todo el esfuerzo para que ese derecho esté plenamente garantizado».

Garré asumió anteayer en Seguridad con el respaldo explícito de Cristina de Kirchner luego de una jugada política diseñada por la Presidente que implicó quitarle a Aníbal F. el control de las fuerzas de seguridad, luego de ser durante más de cinco años la máxima autoridad política en la materia.

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