Luego de haber estado en una cárcel para jóvenes menores de edad, en un centro de ancianos y en la cárcel de Rebibbia, el Pontífice decidió este año dar un gesto de atención especial a los refugiados y los migrantes.
Francisco lavará los pies de un grupo mixto de migrantes, compuesto por 12 personas, en uno de los eventos centrales de la Pascua de este año.
Los últimos de la Tierra son una vez más los protagonistas para el Papa, que ayer habló de "valles oscuros" de nuestro tiempo refiriéndose a los hechos dramáticos que golpean a los más débiles de la sociedad.
| Agencia ANSA |


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