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Gesto dirigido a los escépticos
«No sacaríamos adelante un caso si no supiéramos exactamente cómo sostener todos los datos contenidos en la acusación», dijo Obama en una conferencia de prensa durante la visita del presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak (ver aparte).
En Estados Unidos aumentan cada vez más las dudas sobre la participación de Teherán en el supuesto complot, tal y como sostienen las autoridades norteamericanas.
Según citan los diarios The Washington Post y The Wall Street Journal a funcionarios anónimos del Gobierno, incluso los investigadores estaban escépticos en un comienzo. La sospecha de que la cúpula iraní está implicada se basa sólo en deducciones, señalaron.
El secretario de Justicia, Eric Holder, culpó a «elementos del Gobierno» iraní, en concreto al brazo armado Al Quds de la Guardia Revolucionaria, y citó como prueba la transferencia de 100.000 dólares a un presunto asesino del cartel mexicano de Los Zetas que era en realidad un informante de la DEA estadounidense.
En las informaciones citadas por los diarios, los funcionarios admiten en cambio que el complot no parece llevar la firma de Al Quds. «Lo que vemos no parece coincidir con los altos estándares que conocemos del pasado», señalaron.
Negación
Teherán niega vehementemente todas las acusaciones. El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní invitó al embajador saudita en Teherán a una reunión para asegurarle que su país no tiene nada que ver en un posible complot, según medios iraníes.
El ministerio también convocó al embajador suizo en Teherán, que representa los intereses de Estados Unidos, para protestar. Washington no tiene legación diplomática en Irán desde hace más de tres décadas.
El expresidente de Irán Mohamed Jatamí advirtió ayer además al Gobierno de Mahmud Ahmadineyad de un posible ataque militar de Estados Unidos.
«Nuestros representantes políticos deberían ser cuidadosos y no dar a Estados Unidos ningún pretexto para que ponga en su punto de mira nuestra seguridad e integridad territorial», dijo Jatamí en declaraciones a la web de la oposición Rahesabz.
Tras ocho años en la Presidencia, que concluyó en 2005, Jatamí se convirtió en una de las figuras más destacadas de la oposición y ha acusado a Ahmadineyad de haber generado crisis internacionales innecesarias con polémicas y poco respetuosas declaraciones.
«Estoy preocupado porque los pretextos para iniciar campañas contra Irán aumentan continuamente y una escalada del actual pretexto y el uso de un lenguaje hostil podría tener consecuencias que eventualmente sólo dañarían a la población iraní», dijo Jatamí.
El exmandatario rechazó las acusaciones estadounidenses contra Teherán y señaló que se trata tan sólo de una conspiración del Gobierno de Washington para obtener ventaja de cara a las próximas elecciones presidenciales.
Agencia DPA


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