29 de julio 2014 - 00:00

Giraud, del primitivismo al desconcertante futuro

Giraud trabaja como un demiurgo, con la ambición de gestar vida con la ayuda de una impresora 3D.
Giraud trabaja como un demiurgo, con la ambición de gestar vida con la ayuda de una impresora 3D.
En la muestra "Natural" del artista Mariano Giraud que exhibe la galería Praxis, la belleza de sus tigres, la pureza de las líneas facetadas como un diamante ha cambiado, ha sido suplantada por una suerte de formas orgánicas realizadas con la ayuda de una máquina: una impresora de tres dimensiones. Aquel imaginario poblado de formas robóticas y precisas y de muñecos mecánicos tan blancos que parecían recién llegados de otro mundo, está sin embargo presente en la maqueta de un fascinante paisaje lunar.

La muestra deja más dudas que certezas. ¿Hasta qué punto las formas y colores, la materialidad de la obra de Giraud que había alcanzado un estilo personal e inconfundible, puede subordinarse a las nuevas tecnologías o a una idea inspiradora? La respuesta es compleja y va más allá de los aspectos formales.

En primer lugar, Giraud trabaja como un demiurgo, con la ambición de gestar vida a través de una máquina. Lo cierto es que la impresión 3D le permite producir lo que él mismo denomina "una explosión de frenesí biológico, de regeneración y reproducción que se potencian al ser materializados por una herramienta autoreplicante que podemos imaginar como el modesto antepasado de una nueva forma de vida no biológica".

Así investiga Giraud una teoría que explica el origen del Universo y, al consultarlo, aclara: "La vida podría haber tenido una primera instancia (inorgánica) en los cristales y haberse luego transformado en orgánica". Esta mutación de lo inorgánico como posible generador de la vida orgánica figura en un video que acompaña la muestra y que se inicia con la visión de un paisaje colmado de piedras.De allí surgirá la vida.

El artista reconoce que realizó las obras de la exposición "en plena etapa de experimentación" y que las formas del pasado que, no ha dejado atrás ni mucho menos, se van a reunir con las del presente. "En todo caso -sostiene Lux Lindner en el texto del catálogo-, hay en el pensamiento de Giraud un consistente e infatigable interés por las explicaciones científicas (con eje en el evolucionismo) que es fundamental para asomarse a su trabajo y juzgarlo sin facilismos ni atajos sensacionalistas".

El propio artista destaca ante esta instancia que, su ambición de crear vida, "es humildemente una representación artística, mas que nada una narración. Otra cosa es lo que algunos científicos ya lograron, sintetizar adn e insertarlo en una célula viva para que se reproduzca". Pero allí están, cual enigmas a descifrar, las imágenes primitivas y a la vez tecnológicas, las formas que remiten a los más remotos orígenes y también al futuro, esas cigarras, pulpos, ballenas, cristales en crecimiento y las múltiples especies que coinciden en esta muestra.

A.M.Q.

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