15 de junio 2011 - 00:00

Giro: Dilma Rousseff se distancia de Lula y ensaya riesgoso coqueteo

Dilma Rousseff, Fernando Henrique Cardoso, Luiz Inácio Lula da Silva
Dilma Rousseff, Fernando Henrique Cardoso, Luiz Inácio Lula da Silva
San Pablo - Los inéditos gestos de acercamiento que expresaron la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y el exmandatario Fernando Henrique Cardoso, referente del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB, centroderecha), generaron revuelo entre la clase dirigente del país y particular entusiasmo en las filas de la oposición.

El expresidente brasileño, que llevó adelante una política de libre mercado entre 1994 y 2002, habló por teléfono con la mandataria -a quien había descalificado en la campaña electoral de 2010- para agradecer la carta que le había enviado la semana pasada con motivo de cumplir 80 años, reveló ayer la prensa local.

Cardoso hizo una llamada telefónica al Palacio del Planalto, sede de la presidencia, y mantuvo una comunicación «amigable» y «cordial» con Rousseff, reportó radio CBN, del grupo Globo.

En 2010, Cardoso había dicho que la entonces candidata presidencial Rousseff era una «marioneta» del expresidente Lula, en cuyo Gobierno la mandataria había actuado durante cinco años como jefa de la Casa Civil (gabinete).

«Está viéndose que Dilma comienza a ser la dueña de su Gobierno, ella está actuando con autonomía», opinó ayer el analista político José Newmann.

Lula, que a lo largo de sus dos mandatos eligió a Cardoso como blanco habitual de sus críticas, tuvo una actuación protagónica en la campaña electoral de 2010, en la que Rousseff fue electa al derrotar, en el balotaje del 31 de octubre, a José Serra, postulante presidencial del PSDB.

Los recientes cambios impulsados por Rousseff demuestran que ella «se despegó de su antecesor», pero hasta el momento «no hay un Gobierno definido, ni para bien ni para mal», afirmó ayer el propio Serra.

Contenido

La carta de Rousseff a Cardoso tiene «un contenido democrático y republicano y la presidenta, a pesar de las divergencias, reconoce los méritos de Fernando Henrique», destacó por su parte Duarte Nogueira, jefe del bloque de diputados del PSDB. En tanto, Edson Aparecido, dirigente de dicho partido en San Pablo, evaluó que «es un hecho de la mayor relevancia, la presidenta demuestra tener estatura y dignidad al reconocer el papel de Fernando Henrique en Brasil».

Paro la actual mandataria -en plena campaña- también se había referido en forma muy crítica al Gobierno de FHC en la comparación que realizaba con el mandato del expresidente del Partido de los Trabajadores.

La carta a Cardoso se enmarca, según los analistas locales, en la primera crisis política que el Gobierno de Rousseff enfrentó a fines de mayo, tras lo cual tuvo gestos de intentar mejorar el diálogo con la oposición.

Elogio

La semana pasada, Dilma envió una carta a Cardoso, que cumplió 80 años, y lo elogió por haber derrotado la inflación durante su gestión, entre 1995 y 2002. «No escondo que en los últimos años tuvimos y mantenemos opiniones diferentes, por eso más grande es mi admiración por su apertura a la confrontación», escribió Rousseff.

La mandataria afirmó que FHC, durante su trayectoria, se destacó como «académico innovador», «político habilidoso» y «ministro-arquitecto de un plan duradero de salida de la hiperinflación», que dio lugar al famoso Plan Real.

Del lado oficialista la cercanía genera menos entusiasmo. Pero el senador y exministro de Educación de Lula, Cristovam Buarque, afirmó que la aproximación entre la presidenta y el líder opositor es un hecho «histórico y el acontecimiento más importante» de la actual administración.

Hecho histórico

«Que la presidenta y el expresidente Cardoso se aproximen y muestren voluntad de diálogo es un hecho histórico, es algo trascendente, el acontecimiento más importante del año, que va a marcar al nuevo Gobierno», declaró Buarque. «Lula es un compañero de Dilma, pero ya no es el presidente de Brasil; la presidenta elegida es Dilma» y llegó el momento de que «el PT y el PSDB dialoguen; eso debería ser natural, son partidos con concepciones similares, son casi hermanos», afirmó el senador Buarque, representante del Partido Democrático Trabalhista (PDT, centroizquierda), que integra la coalición que respalda al Gobierno.

La carta a Cardoso había sido entregada por el ministro de Defensa, Nelson Jobim, un representante del sector ideológicamente más próximo a la oposición.

Rousseff renovó recientemente su gabinete tras una crisis que causó la renuncia de su principal ministro, Antonio Palocci, que abandonó su cargo acusado de tráfico de influencias por parte del PSDB (ver aparte).

Agencia ANSA y Ámbito Financiero

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