28 de enero 2013 - 00:00

Giró De la Sota: pasó de kamikaze a pagador

José Manuel de la Sota
José Manuel de la Sota
El suicidio financiero que hubiera significado para Córdoba no cumplir con el pago de la deuda de EPEC (Empresa Provincial de Energía de Córdoba) con la ANSES hizo que el viernes por la tarde, el gobernador De la Sota ordenara emitir un comunicado por el cual promete honrar sus compromisos. "El Gobierno de Córdoba, advirtiendo los efectos negativos que la suspensión de pagos por garantía ordenada judicialmente, podría generar en los mercados financieros, ha dispuesto depositar los fondos necesarios para cubrir la totalidad de los servicios de capital e intereses, aún cuando podría no hacerlo en virtud de la decisión judicial que así lo dispuso", decía el comunicado. En realidad no hay beneficiencia: ese préstamo tenía cláusulas de default cruzada con los otros papeles emitidos por Córdoba, por lo que arrastraba a la cesación de pagos a toda su deuda. El principal afectado por el incumplimiento de EPEC hubiera sido el propio Gobierno de De la Sota. El resto de las provincias emisoras de deuda en la plaza local habrían sentido el "efecto De la Sota" pero en menor cuantía. Hubieran salido con una campaña clásica ya de este tipo de crisis financiera de "anticontagio" con el slogan "no somos Córdoba", y someterse a pagar tasas más altas por las esquirlas de EPEC.

Pero de todas maneras quedaron varios interrogantes a futuro. El primero de ellos es sobre el límite -si existe- en esta batalla por los recursos entre los diferentes niveles de la administración pública. Quedó la sensación de un "vale todo" financiero. Es que si una provincia logra que un juez federal allegado levante una garantía de pago como es la que pesa sobre la coparticipacón de impuestos, la sensación que queda para los tenedores de títulos de deuda, es que en realidad esa garantía es virtual. Por lo tanto, las tasas a pagarse a futuro van a ser más altas que antes del "caso EPEC". Gratis, nada.

Pero hay otros interrogantes -menos financieros- pero relevantes también sobre la situación de la compañía de electricidad cordobesa. Trascendió que no estaría abonando el contrato de operación y mantenimiento de las turbinas por lo cual operarían sin garantías en caso de roturas. Fuentes del sector señalaron a Ámbito Financiero que la empresa Pampa Energía en una ocasión debió atravesar por una situación riesgosa en ese sentido por daños ocasionados en el encendido de una máquina y que representaban u$s 30 millones de pérdidas.

Las compañias de seguros son grandes tenedores de deuda cordobesa. El impacto de estos idas y vueltas en la voluntad de pago de la deuda no fue mayor porque esas compañías son tenedores de largo plazo (hasta durante juicios inclusive). Tampoco fue mayor porque se da en un contexto en el que las palabras "default" o incumplimiento, ya sea técnico o no técnico, se viene escuchando demasiado en el sistema financiero. Si llama la atención la vertiente kamikaze que surgió en este nuevo capítulo.

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