NEGOCIÓ CON PJ REVIVIR FALLIDA CONVOCATORIA A LA AUDITORÍA - Hubo errores en la convocatoria inicial a la Auditoría, que sólo responde a las Cámaras.
Homogeneidad. El jefe de Gabinete, Marcos Peña; y el ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, defendieron la transparencia del proceso.
Oscar Lamberto, presidente de la Auditoría General, esperaba ayer por la mañana en el aeropuerto de Santa Fe el vuelo que lo traería hasta Buenos Aires, como lo hace todos los lunes. Junto a él mataban la espera hasta la hora de embarque los radicales Mario Barletta, José Corral y Lilia Puig de Stubrin. Los cuatro, juntos, vieron en un monitor del aeropuerto la conferencia de prensa donde Marcos Peña anunciaba que el Gobierno le pediría a la Auditoría General de la Nación un informe sobre el acuerdo para cancelar la deuda del Correo Argentino con el Estado.
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Así se enteró Lamberto sobre la participación del organismo que el Gobierno pretendía para calmar la presión sobre esa negociación que lo complicó en la última semana. "Te van a hacer trabajar", le bromearon los radicales. Mientras subía la escalerilla del avión, Lamberto ya comenzaba a aclarar vía teléfono que la convocatoria a la AGN no sólo estaba mal hecha, sino que ni siquiera el propio Poder Ejecutivo puede hacerla. Sólo el Congreso, a través de la Comisión Mixta Revisora de Cuentas, puede establecer el programa de trabajo anual de la AGN y, por lo tanto, darle instrucciones sobre qué hacer.
Lamberto, presidente de la AGN por el peronismo, como estableció la Constitución de 1994 al fijar que ese cargo le corresponde al principal partido de la oposición, dejó claro ni bien llegó a Buenos Aires que sólo por órdenes del Congreso podría avanzar en un pedido como hizo el Gobierno. De hecho ayer por la tarde ni siquiera estaba claro técnicamente que ese organismo pudiera ahora realizar una auditoría sobre la situación de la deuda por cánones caídos del Correo Argentino con el Estado nacional. La AGN auditó al Correo cuando la concesión estaba en cabeza del grupo de Franco Macri; también lo continuó haciendo tras la estatización, pero ahora se trata de un concurso donde "interviene un juez que tomó una resolución que fue apelada por una fiscal". No está claro que ese punto sea objeto de una auditoría.
Michetti
Lamberto recibió ayer a poco de llegar a su despacho la llamada de Gabriela Michetti. Ella lo conoce y de hecho fue quien firmó la resolución junto a Emilio Monzó poniéndolo en el cargo por pedido del PJ. Todo ese proceso se hizo en uno de los mayores consensos que se hayan logrado para nombrar a un jefe de la AGN. Pero aquí se habla ahora de otras cuestiones. La vicepresidente intentó en todo momento arreglar la situación. De hecho, en otro error de la Casa Rosada que deberá sumarse a la lista conocida, ni Michetti ni Monzó fueron notificados previamente del anuncio que se haría sobre la convocatoria a la AGN para el Correo-Gate. Grueso error.
Finalmente hubo diálogo con el PJ -pero en el Congreso- y se decidió una convocatoria de la Comisión Mixta Revisora de Cuentas (la verdadera jefa de la AGN)donde se van a analizar los datos que enviará el Ejecutivo sobre la deuda del Correo Argentino para determinar si le compete a la Auditoría inmiscuirse en el tema. Demasiado logro el del oficialismo para tanto embarre legal armado por la mañana.
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