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Gobierno explota interna UCR para reforma política
Agustín Rossi
Ante el rechazo generalizado de los bloques de centroizquierda, tradicionales aliados del Gobierno en la votación de leyes clave, el kirchnerismo prepara sigilosamente un plan para aprovechar la heridas abiertas que dejó la interna de la UCR entre Alfonsín y Aguad.
Convicción
En el Frente para la Victoria existe la contenida convicción de que al menos media docena de diputados del radicalismo, alineados con el alfonsinismo, apoyarán la iniciativa oficialista o, al menos, se abstendrán.
Varios diputados radicales incluso se animaron a anunciar en los pasillos del Congreso su acuerdo con los puntos centrales del proyecto, como las internas abiertas, simultáneas y obligatorias.
Esa vergonzante afinidad con el kirchnerismo, que ya había brotado durante el debate por la ley de medios, se agrava ahora a partir de la mediación de Julio Cobos para sostener a Aguad como jefe de la bancada en la UCR, que desató nuevamente la ira de un sector del radicalismo bonaerense con el vicepresidente.
Por eso no se descarta un traumático estreno de la reelección de Aguad en la sesión del miércoles próximo.
Para legitimar adhesiones radicales y de otras especies, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, ya recibió instrucciones de bajar el piso de requisitos mínimos para participar en la contienda electoral de 2011. Por ejemplo, se bajaría de 3 a 1,5 el porcentaje mínimo de votos válidos obtenidos en las elección primaria para poder competir en los comicios nacionales. Y para poder constituir un partido, el cupo de adhesiones repartidas en cinco distritos bajaría del 5% al 2,5% del padrón.
Esos requisitos atenuados serían suficientes para complicar incluso a un pequeño e incipiente partido, Consenso Federal, el sello creado por Cobos para poder presentar candidatos por afuera de la UCR.
Sólo basta recordar que poco más de veinte días antes de las elecciones legislativas del 28 de junio pasado, el vicepresidente recibió un duro revés de la Justicia, que consideró disuelto su partido, ConFe, en la provincia de Buenos Aires a raíz de la solicitud de retiro de una de las dos fuerzas que lo integraban, el Partido Autonomista.
Las nuevas trabas para el partido cobista dejarían al compañero de fórmula de Cristina de Kirchner a merced de la estructura del Comité Nacional de la UCR, con Elisa Carrió merodeando una interna con apoyo de Gerardo Morales para competir por la candidatura 2011 de la oposición panradical.
Dictamen
Pero más allá de las especulaciones de la UCR y las internas ajenas, en el plenario de comisiones de Presupuesto y Hacienda, Asuntos Constitucionales y Justicia convocado para mañana, el oficialismo deberá emitir dictamen sin garantías de poder obtener 129 votos positivos para sancionar en el recinto el proyecto enviado por la Casa Rosada.
Hasta ayer el Gobierno había resuelto mantener el esquema de financiación y las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias.
En el conteo de votos que proyecta el oficialismo se suman los 107 legisladores propios, varios integrantes del SI de Eduardo Macaluse, del Encuentro Popular y Social, los dos legisladores de Tierra del Fuego, al menos cuatro diputados del PJ disidente y la media docena de santiagueños que responden al gobernador Gerardo Zamora.
«Con todos los bloques de la Cámara los niveles de acuerdo son mucho más altos que las diferencias», aseguró ayer el jefe del bloque kirchnerista en Diputados, Agustín Rossi.


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