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Gobierno intentó explicar que no se lleva mal con el Papa
La visita a la región sin pasar por la Argentina sigue provocando el debate sobre la relación entre el Sumo Pontífice y Macri. El Gobierno dividido y los culpables de la indiferencia vaticana.
Chile. Francisco ayer en la misa que ofreció en Santiago. Aunque esté detrás de la Cordillera la frialdad del trato con el Gobierno obligó a que Marcos Peña negase que los cortocircuitos se hayan agravado.
Como sea, la llegada del Papa a Chile y a Perú desencadenó especulaciones sobre su ausencia en la Argentina.
"Es doloroso que pase por arriba nuestro y aterrice en otro lado", consideró el sacerdote Jorge Oesterheld, vocero de la Conferencia Episcopal Argentina.
El lunes, mientras el avión que lo trasladaba a Santiago sobrevolaba el territorio argentino, el pontífice dedicó una "bendición" a sus compatriotas por medio de un telegrama enviado a Macri.
"Envío desde mi corazón mis buenos deseos a toda la gente de mi madre patria, asegurando mi cercanía y bendiciones", expresó Francisco
Macri respondió que "Argentina lo acompaña" a Francisco "con el cariño y el respeto de siempre". Además, ayer, el Presidente arengó a su Gabinete con la frase "como pide el Papa, hay que insistir con la cultura del trabajo".
Mala onda
En el mismo sentido de disipar que hubiera cualquier situación incómoda salió ayer a opinar, el vicejefe de Gobierno porteño Diego Santilli.
El funcionario pidió ayer "desmitificar la mala relación" entre el Papa y el Presidente, y remarcó que "no hay mala onda entre Francisco y Macri".
"Hay que despersonalizar las cosas con eso de que si tienen buena onda o mala onda. El presidente Mauricio Macri y el papa Francisco aman a su país. Yo desmitificaría la mala onda entre Mauricio Macri y el papa Francisco", subrayó Santilli al negar que el hecho de que el Sumo Pontífice no visite la Argentina estaría vinculado a una supuesta mala relación. Ante las radios, Santilli destacó que Bergoglio "es como un embajador de la Argentina en el mundo", y que "me encantaría, sería feliz, de tenerlo presente acá en la Ciudad de Buenos Aires". "Que el Papa Francisco sea argentino es muy fuerte. Los que tuvimos la suerte de acompañarlo por haberlo tenido de obispo de Buenos Aires conocemos el amor que Francisco tiene por los argentinos", afirmó el vicejefe porteño.

