Golpea a Uribe escándalo de espionaje

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Bogotá - El escándalo por el espionaje del servicio secreto colombiano a jueces, dirigentes opositores y periodistas se reavivó por pruebas de que la orden pudo provenir del propio palacio presidencial, lo que debió ser desmentido ayer por Álvaro Uribe.

El mandatario, acorralado como pocas veces, realizó su descargo en declaraciones radiales. «Lo digo bajo juramento, a usted y a toda la opinión pública colombiana: éste es un Gobierno que no apela a procedimientos turbios, es un Gobierno que procede de frente. Eso de mandar a hacer interceptaciones es ajeno a la manera de pensar y de obrar de este Gobierno», indicó.

Estas declaraciones responden a pruebas reveladas el fin de semana por la Fiscalía General acerca de que las escuchas ilegales y seguimientos pudieron ser ordenados desde la Casa de Nariño, sede presidencial. Uribe anunció hace meses una reforma al organismo que aún no ha sido aprobada por el Congreso.

El espionaje afectó a magistrados de la Corte Suprema de Justicia, políticos opositores y periodistas críticos del uribismo. El Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, servicio secreto) es un organismo que depende directamente de la Presidencia.

El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jaime Arrubla, comparó el hecho con el caso Watergate de Estados Unidos, y dijo a los periodistas que «se está ante una conspiración de Estado, una acción criminal».

Arrubla, que pidió ayer a la Fiscalía que investigue a los altos funcionarios más cercanos al presidente, señaló a Radio Caracol que el informe presentado por el fiscal encargado del caso dejó «perplejos» a magistrados de ese tribunal por cuanto vincula a altos funcionarios y ex funcionarios del Gobierno.

Delitos claros

«Según ese informe, quedó claramente establecido que no fue cosa autónoma de los mandos medios, sino que esos mandos medios infiltraron la Corte, cometieron delitos muy claros contra los magistrados y no autónomamente y por decisión propia, sino por instrucciones de sus superiores», dijo.

Por su parte, el candidato presidencial del opositor Polo Democrático Alternativo (PDA, izquierda), Gustavo Petro, uno de los espiados, dijo que denunciará a Uribe ante la Justicia como responsable de las escuchas.

El escándalo, que fue revelado por la prensa a principios de 2009, resurgió la semana pasada luego que la Fiscalía capturó a Gian Carlo Auque De Silvestri, ex director de inteligencia y ex secretario general del DAS, y a Germán Villalba, ex subdirector de fuentes humanas.

También fueron detenidos otros cinco ex altos funcionarios del DAS, entre ellos el ex jefe de inteligencia, Fernando Tabares; el ex director de contrainteligencia, Jorge Lagos; y la ex directora operativa, Luz Marina Rodríguez.

La Fiscalía les imputa los delitos de concierto para delinquir agravado, prevaricato por acción y abuso de autoridad por acto arbitrario e injusto.

Según informó ayer el diario El Espectador de Bogotá, la operación de espionaje trascendió las fronteras del país, toda vez que Villalba actuó como oficial de enlace ante la Dirección Antidrogas de Italia.

«Desde allí monitoreó correos electrónicos reenviados de miembros de (la ONG colombiana defensora de los derechos humanos) Colectivo de Abogados José Alvear, en donde se evidenciaban interceptaciones ilegales», señaló el diario.

El resurgimiento del escándalo del espionaje ilegal del DAS se produce en momentos en que Colombia avanza la campaña electoral para los comicios presidenciales del próximo 30 de mayo. Uribe no tiene posibilidades de ser reelecto, y su delfín, Juan Manuel Santos, marcha primero en las encuestas.

El candidato por el opositor Partido Liberal, Rafael Pardo, exhortó a Santos a que se pronuncie sobre el tema.

Santos fue hasta mayo pasado ministro de Defensa de Uribe, y según Pardo (penúltimo en las encuestas), desde ese cargo debería haber sabido de las actividades ilegales de espionaje del DAS.

Agencias AFP, EFE, Reuters y ANSA

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