El Lexus blanco que se conduce solo realizó todas estas peripecias luego que la empresa le "enseñara" cómo conducen las personas, en un proyecto que comenzó hace cinco años. Así, gracias a un dispositivo colocado en el techo que utiliza tecnologías de radar y láser, el coche registra todo a su alrededor. Mientras que una cámara al frente del vehículo observa todo lo que está adelante.
Toda la información recabada es procesada por computadoras a bordo del auto que están programados para simular lo que un conductor responsable haría. Además, el coche de Google estará conectado a internet.
El auto funciona utilizando detalles de mapas digitales que muestran cómo supuestamente deben lucir las calles, para luego agregar variables del mundo real como el tráfico. Así, el coche no puede funcionar en lugares que no hayan sido mapeados por Google, según el responsable del grupo de mapeo Andrew Chatham.
| Agencia Afp |


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