5 de abril 2013 - 00:00

GORDOS: el día que votó hasta el CEO

La Asociación Bancaria (AB) podría dar un ejemplo en julio. El gremio de los trabajadores del sistema financiero puede ser el primero que en elecciones internas venza a una lista que representa a los históricos gordos. En este caso, a los seguidores de Juan José Zanola; hoy, libre luego de una larga temporada en prisión acusado de comercializar medicamentos truchos. Mientras tanto, cada entidad financiera está manteniendo su propia interna; la que genera expectativas pocas veces vistas en los procesos selectivos de autoridades gremiales en la historia moderna del sindicalismo criollo.

Tanto es el entusiasmo, que hasta los CEO de los bancos están dispuestos a poner el hombro y concurrir a votar. Fue el caso de hace unos días, cuando el mismísimo hombre fuerte del Citibank, Juan Brouchou, sorprendió a su tropa concurriendo a sufragar en la interna del banco de capitales norteamericanos. Brouchou, que además es uno de los dirigentes más importante de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA, de capitales extranjeros), debutó así en las internas sindicales; un proceso que en esta oportunidad, cuentan desde el banco, fue alentado por la entidad.

Brouchou además no apareció sólo para dar su testimonio ante la urna. Toda la gerencia participó del acto y eligió a los representantes de sus trabajadores, con los que paradójicamente, en un mes, deberán discutir condiciones laborales en las que el Citibank es recurrentemente criticado. Una apuesta a renovar el gremio.

Algo del objetivo se cumplió en el Citibank. Las elecciones gremiales internas fueron ganadas por la lista 22, de Claudio More, que se impuso a la de Gabriel Fernández, vinculado al zanolismo.

El proceso se irá dando en todos los bancos de capitales nacionales y extranjeros, además de los públicos, el Banco Central de la República Argentina, los cooperativos, las casas de cambio y compañías financieras. Luego, el 31 de julio será el turno de las elecciones de renovación de autoridades del sindicato.

Hay tres listas inscriptas: la Lista 12 Azul, de Hugo Mercado y Samuel Gsponer (cercanos al Movimiento Socialista de los Trabajadores); la 9, Azul y Blanca, de Javier Massa y Raúl Fontana (zanolismo residual); y la 1, Celeste y Blanca, liderada por el actual secretario general Sergio Palazzo, un mendocino de origen radical que se hizo cargo de la AB cuando Zanola fue encarcelado y se enfrentó al histórico líder. Un ejemplo del fin del zanolismo es que la tradicional lista 2, Celeste, ni siquiera se inscribió. Con esto, el hombre que condujo con mano firme el sindicato a la par de su membresía entre los gordos, será uno de los primeros en ser eyectado del manejo de un gremio que conducía desde julio de 1983. Formó parte de ese sindicalismo que, con un peronismo vencido, se focalizó en sostener el gremio ante el avance radical del primer ministro de Trabajo alfonsinista Antonio Paulino Mucci. Este dirigente, proveniente del sindicalismo gráfico, fue la cara de la derrota del intento de ley de democratización de la vida gremial; contra la resistencia que entre otros encabezaba el entonces líder de la CGT Saúl Ubaldini. Luego se hizo fuerte en las protestas contra el Gobierno de Raúl Alfonsín, aportando gran parte de las tropas movilizadas por el centro porteño en algunos de los 13 paros que se hicieron hasta 1989. Con Carlos Menem en el poder fue uno de los más críticos, resistiendo los siempre poco profundos intentos de privatizar bancos públicos; y finalmente se encolumnó con los gordos durante la Alianza y los años kirchneristas. Encontró su Waterloo hace unos años cuando fue apresado en noviembre de 2009, por sus supuestas vinculaciones con el negocio de los medicamentos adulterados a partir de una orden de Norberto Oyarbide. Fue excarcelado en diciembre de 2011 por decisión de la segunda instancia judicial e intentó retomar su vida sindical. Para su libertad, Zanola pagó 700.000 pesos correspondientes a su fianza y salió de la cárcel junto a su mujer, Paula Aballay. No quiero volverme víctima de Oyarbide, pero aunque su ego se moleste, él es un instrumento. Acá hay otras manos andando, dijo Zanola cuando salió de la cárcel.

@cburgueno

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