25 de febrero 2019 - 00:01

Grabaciones

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La audacia Charles

Estas grabaciones suelen ser consideradas como una de las obras más revolucionarias en la música popular norteamericana. En 1962, Ray Charles decidió transformar los mas caucásicos standards del country en términos de jazz, soul y blues. Tanto los productores del álbum como sus músicos de siempre le dijeron que se había vuelto loco, y que estaba tirando su carrera por la borda en un álbum carísimo -la producción tenía una gran orquesta y arreglos elaboradísimos- que no iba a gustar ni a los negros a los blancos. Pero, a las pocas semanas de su lanzamiento, era un éxito masivo. Viendo que la audacia funcionaba, después de seis meses lanzó un segundo volumen que agregaba una variante distinta al experimento: un lado tenía arreglos puramente “country”, y el otro era mucho más negro, con todas las letras. Con el tiempo ambos discos se convirtieron en un doble album, y esto se repite en esta flamante versión en CD o LP, y en una remasterización que hace honor a esta obra esencial de un genio como Ray Charles. Sólo basta mencionar temas como “Born to Lose”, “Bye Bye Love” o “Can’t Stop Lovin You” para recomendaresta reedición.

Diego Curubeto

=Ray Charles, “Modern sounds in country and western music”. Vols 1 & 2,. Concord 00869.

Country millennial

A esta altura de la era Trump está claro que la música estadounidense más característica de la época es un nuevo country millennial, de una incorrección política tal que permite que sea masivo en los Estados Unidos a pesar de que toda cadena de radio o TV o los soportes digitales más clásicos no se atreven a difundirlo. Probablemete uno de los más talentosos discípulos de Johnny Cash del siglo XXI es Robert Ellis, capaz de burlarse de todos con un humor negro sin precedentes. Ellis ya tenía una pequeña obra maestra, “The Light Of The Chemical Plant” (2014), que en un punto era más dramático y típicamente country a la vieja escuela. Pero con “Texas Piano Man” se convierte en una especie de cantante al estilo Harry Nilson, Alan Price, Billy Joel o incluso Supertramp. El track que abre el disco se llama “Fucking Crazy”, formidable balada casi beatle con armoniosas orquestaciones. Tal al inventarse el alter ego -doble personalidad que recuerda al personaje del rock sureño Dr. John- Ellis experimenta demasiados estilos, por lo que no todas las canciones tienen el mismo nivel. Pero las que son realmente buenas son antológicas, incluyendo “Nobody Smokes Anymore” y “Topo Chico”.

D.C.

=Robert Ellis, “TheTexas Piano Man”. New West. 6453.

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