9 de octubre 2013 - 10:17

"Gracias a todos y todas", escribió para los médicos

"Charata antes sólo era conocida por el dengue; ahora quizá se la conozca más tras esta operación". Esto es lo que comentaba, por SMS, Cristian Fuster, el encargado de intervenir quirúrgicamente a Cristina de Kirchner ayer. Oriundo de esa localidad chaqueña, "la Perla del Oeste" como se la denomina, llegó a París y Burdeos por su especialidad, para luego retornar al país atraído por el Instituto de Neurología Cognitiva (INECO). Ayer tuvo el momento más importante de su vida en lo profesional. La operación se extendió desde las 10 hasta las 12.05 horas, según relató uno de los participantes. La duración fue mayor que lo normal por el simple hecho que todos los preparativos se hicieron más detenidamente. Fuster dudó antes de hacer firmar el consentimiento para la intervención quirúrgica. Pero debía hacerlo, ya que es un trámite que se efectúa con todos los pacientes. Cristina delegó ese formalismo en su hermana Giselle, de profesión médica también. Más allá de la alegría generalizada al finalizar la operación, existía cierta dosis de prudencia en el equipo médico: en las 48 horas posteriores a una intervención de esta naturaleza, en el 25% de los casos se observa un "resangrado" y en un porcentaje muy menor, alguna infección. No es nada complejo, pero es un contratiempo.

Apenas despertó tras la operación, de excelente ánimo, según relató otro testigo a Ámbito Financiero, la Presidente, dificultada para hablar aún, pidió papel y lápiz y escribió: "Gracias a todos y todas". Uno de los integrantes del equipo médico capturó el papel como presea. El doctor Facundo Manes, fundador de INECO y quien atiende a Cristina, se encargó de redactar el comunicado con el parte médico, firmado junto a Gerardo Bozovich, que poco después de las 13 horas leyera el vocero presidencial Alfredo Scoccimarro. Tanto Máximo Kirchner como Scoccimarro respetaron todo lo escrito por Manes. No hubo ninguna modificación. Manes, oriundo de Salto, que transitara Boston, Cambridge y que en las últimas vacaciones de invierno fue convocado para dar clases en la Universidad de Stanford, mencionó en el comunicado a todos los que participaron directa o indirectamente de la operación. Incluso hasta quienes hicieron los análisis prequirúrgicos, los doctores Ramiro Sánchez y Oscar Méndiz.

Hubo fuertes controles de seguridad en la Fundación Favaloro. Pese a las versiones circulantes sobre posibles imágenes fotográficas, ello era imposible. Sólo llevaron teléfono celular los dos médicos de la unidad médica presidencial, Luis Buonomo y Marcelo Ballesteros. Ninguno de los otros profesionales contaba en el piso con celulares.¿Cómo sigue este camino, que se iniciara el 12 de agosto cuando Cristina tropezó con la alfombra del avión y se golpeó con el costado de la aeronave? Dependerá de esas 48 horas clave arriba mencionadas. Pero todo indica que el alta se producirá entre el sábado y el domingo próximos. Luego, vendrá un período de convalescencia seguramente en la residencia de Olivos, que puede extenderse entre quince días o un mes y medio. Como graficara uno de los compañeros de Fuster de toda su carrera, al chaqueño ayer "le dieron a patear un penal en una final del Mundial; y lo metió.

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